Una persona que recibe la primera de dos dosis de vacuna anti COVID-19 requiere al menos de 14 días para comenzar a generar anticuerpos, pero en la mitad de los casos no ocurre una respuesta inmune.
“Todo depende de nuestro cuerpo”, advierte la jefa de la Unidad de Epidemiología de los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO), Yuko Nakamura López, quien asienta: “hay personas que por su genética propia no generan una respuesta inmune ni con dos dosis de la vacuna, por eso ningún laboratorio señala el cien por ciento de eficacia”.
Dijo que los estudios indican que con la primera de dos dosis de la vacuna desarrollada por las diferentes farmacéuticas, por lo general se alcanza 50% de efectividad y con la segunda hasta 90%.
Pero Yuko Nakamura aclara: “no quiere decir que el cuerpo tiene 50 o 90% de anticuerpos, sino que de cada diez personas que reciben la primera dosis cinco van a generar anticuerpos y con la segunda dosis hasta nueve de cada diez”.
Entre más personas recuperadas y vacunadas tengan anticuerpos protectores o de memoria será más fácil llegar a una inmunidad de grupo, la cual se considera cuando 70% de la población tiene este mecanismo de protección para no enfermar gravemente por COVID-19.
Lo ideal es que 14 días después de la primera o segunda dosis cada persona vacunada se realice una prueba serológica, la cual consiste en el análisis de una muestra sanguínea para saber si generó anticuerpos, como también deben hacerlo las personas que sobrevivieron a un contagio de COVID-19, pero en realidad muy pocas lo hacen por su cuenta porque éstas no están disponibles en las instituciones públicas.
“Es muy importante que la población comprenda que con la vacunación los anticuerpos pueden o no generarse y que el cuerpo requiere como mínimo 14 días para comenzar a reaccionar ante un agente externo”, explica Yuko Nakamura.
Las personas que superaron un contagio de COVID-19 es posible que también hayan generado anticuerpos que al momento de una nueva exposición al SARS-CoV-2 permita que su cuerpo reaccione más rápido y no desarrolle la forma grave de la enfermedad.
La especialista en virología insiste que con vacuna o no, las personas deben evitar confiarse porque el riesgo de contagiarse está latente: “no todos van a generar anticuerpos y la vacuna no actúa de inmediato; si te expones, obviamente te vas a infectar".
