Las trabajadoras del hogar son dentro del sector productivo del país uno de los eslabones más débiles frente la pandemia del COVID-19. Descuentos para quienes trabajan por día y sobrecarga de trabajo para las de planta, los riesgos que podrían enfrentar durante la contingencia sanitaria.
Marcelina Bautista, fundadora del Centro de Apoyo y Capacitación para Empleadas del Hogar (CACEH) y el Sindicato Nacional de Trabajadores y Trabajadoras del Hogar (Sinactraho) señaló que el gobierno de México debe establecer medidas de apoyo a este sector de la población como se hizo con el sector empresarial, previendo un escenario de crisis económica.
“Ellas se van a enfrentar a las recomendaciones de quedarse en casa y eso les va a afectar porque la mayoría de quienes las contratan no quieren pagar los días que ellas no asistan a trabajar. No lo están viendo como una medida necesaria para no propagar la enfermedad, lo están viendo como descanso para la trabajadora”, indicó.
La activista oaxaqueña explicó que esta situación debe empujar con más fuerza acciones que garanticen los derechos laborales de las trabajadoras del hogar en lo futuro, pues si bien -expuso- hay en marcha un programa piloto de afiliación al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), únicamente cerca de 17 mil gozan ahora de ese derecho laboral.
Según estimaciones, en el país hay 2.24 millones de personas dedicadas al trabajo doméstico de las cuales el 94 por ciento son mujeres. De ellas únicamente el 2.4 por ciento tiene acceso a un servicio médico como prestación laboral. El resto de las empleadas no tienen derecho a aguinaldo, acceso a guarderías, medicinas gratuitas y pensiones.
“Se requiere la responsabilidad de cuidarnos y protegernos todos y todas. Ellas viajan todos los días, tienen contacto con muchas personas en los camiones, habrá momentos clave en que forzosamente tendrán que parar y pedimos a los empleadores que no descuenten el día para que ellas puedan permanecer en casa y así garantizar que a su regreso no estarán enfermas”, expuso.
Por otro lado -agregó- quienes trabajan de planta en algunos hogares, podrían enfrentarse también a problemáticas como la sobrecarga de trabajo y explotación laboral.
“Ellas tendrán más carga de trabajo porque estarán los niños en casa, las personas empleadoras estarán en casa. Por ello pedimos que se organicen mejor porque el trabajo en la casa ya no implicaría sólo la limpieza, sino también la atención a quienes están ahí, preparar la comida, es más trabajo lo que significa y eso puede resultar injusto, puede resultar en acciones de explotación”, indicó.
Marcelina Bautista indicó que previendo este tipo de escenarios la organización estará atenta a las denuncias o dudas que lleguen a surgir, a través de la página en Facebook del Centro de Apoyo y Capacitación para Empleadas del Hogar (CACEH).
