Heroica Ciudad de Tlaxiaco.- Lo pidieron de distintas formas: con Pancartas, con lonas, con gritos y el presidente Andrés Manuel López Obrador les respondió que el 20 de marzo del próximo año regresará a este municipio para inaugurar el hospital de especialidades.
Pero el tema no solo quedó en promesa, toda vez que el Presidente instruyó al secretario de Salud, Jorge Alcocer Varela; al director del IMSS, Zoé Robledo; al director del ISSSTE, Luis Antonio Ramírez Pineda; y el gobernador, Alejandro Murat, para que la próxima semana retornen a esta municipalidad, para ponerse de acuerdo y abrir el hospital que carece de equipo y personal.
“Decirles al secretario de Salud, a los directores del IMSS y el ISSSTE, que ya vayan preparando el presupuesto que van a necesitar, porque tenemos que empezar y este mismo año terminar de equiparlo; conseguir los especialistas, y a mí me gustaría (inaugurarlo) el 20 de marzo, porque el 21 tengo que estar en Guelatao, todos los 21 de marzo voy a estar con el mejor presidente de México que todavía gobierna con su ejemplo. ¿Podrían el 20 o el 22?; el 20 vengo a inaugurarlo”, dijo.
El anuncio provocó una manifestación espontánea de júbilo. Los aplausos, las consignas y las notas musicales de la banda inundaron las instalaciones del hospital rural, donde culminaron las giras de trabajo por las 90 unidades médicas de este tipo en todo el país.
Aunque la alegría no solo fue de los beneficiados; el titular del ejecutivo federal estuvo de muy buen ánimo, a pesar de las malas noticias de Culiacán, porque durante el recorrido de Oaxaca a Tlaxiaco, desde el municipio de San Pedro y San Pablo Teposcolula cientos de personas salieron a recibirlo con bandas de música, bandas de guerra, estudiantes uniformados, niños, hombres y mujeres ataviados con sus trajes regionales, en una reivindicación colorida y vistosa de su origen.
Más de 10 comunidades y municipios esperaron el paso de la comitiva presidencial para solicitar a López Obrador que descendiera de la camioneta y recibiera sus peticiones, escuchará sus cuitas, abrazará a los niños y se tomara una fotografía con ellos.
Este largo desfiles de ciudadanos en toda la ruta, en donde tampoco faltaron las solicitudes de apoyo, retrasó más de dos horas la llegada al hospital rural, pero nadie se inconformó, nadie silbó, nadie reclamó la tardanza.
Tal vez porque ellos iban por su hospital de especialidades y lo consiguieron más rápido de lo que esperaban.
