Hoy martes se dio a conocer un reciente estudio de investigadores de la Universidad de Northwestern, en Illinois, Estados Unidos, citado en el sitio SlashGear.com, el cual reveló las consecuencias de no vacunarse con las dos dosis de la vacuna contra el coronavirus o esperar a la inmunidad natural tras contagiarse de SARS-Cov-2.
Científicos indicaron que las personas que previamente tenían la enfermedad no necesariamente experimentarán una respuesta “robusta” a la primera dosis de vacuna, lo que destaca la necesidad de recibir la segunda dosis. En el informe también evalúan la respuesta del cuerpo a la vacuna, comparándola con la inmunidad natural que podrían desarrollar.
También indicaron que la protección natural que podría dar el haberse contagiado de COVID 19 es mucho menos fuerte que lo pensado.
Asimismo, el estudio de Northwestern hace hincapié en que contraer el virus no garantiza al paciente un alto nivel de anticuerpos protectores de forma automática y que contagiarse y recuperarse de COVID-19 no garantiza que las personas sean inmunes a una segunda infección, en caso de suceder.
Se informó que estos datos se basan en muestras de sangre de personas que contrajeron el coronavirus y que recibieron la vacuna de los laboratorios Moderna o Pfizer. Las pruebas se realizaron dos meses después de la administración de la segunda dosis de vacuna, lo que reveló una disminución del 20 por ciento en los niveles de anticuerpos en estas personas.
También se encontró que cuando se trataba de personas asintomáticas o que tuvieron síntomas leves, las pruebas determinaron que su respuesta de anticuerpos a dos dosis era aproximadamente la misma que en las personas que estaban completamente vacunadas, pero que no habían estado enfermas de COVID 19.
Por último, Thomas McDade, uno de los investigadores citados en el estudio, también habló sobre la protección de la vacuna contra las variantes del COVID-19: “En lo que respecta a la protección después de la vacunación, la historia es la misma para todas las variantes, incluida la Delta: la vacuna proporciona una buena protección, pero no tan buena como la versión original del virus para el que se diseñó la vacuna. Eso, con el hecho de que la inmunidad disminuye con el tiempo, incremente la vulnerabilidad", concluyó.
