Oaxaca rebasó los mil casos de dengue confirmados durante el año, pero tiene una cifra casi seis veces mayor de casos probables: siete mil 999, como lo señala la Dirección General de Epidemiología de la Secretaría de Salud Federal.
Al corte de la semana epidemiológica número 38 son mil 7 los casos confirmados junto con dos defunciones de dos menores, una niña de la región de la Costa y un niño del Istmo de Tehuantepec.
Lo que también se incrementó en la semana epidemiológica que concluyó es el número de defunciones en estudio al pasar de cuatro a cinco de un universo de 138 que se analizan en todo el país.
De las 18 muertes probables, sólo 2 confirmadas
En total Oaxaca ha reportado 18 probables defunciones por dengue, pero once ya se han descartado, como parte de las 148 que no han sido confirmadas en el país.
De las 329 defunciones probables reportadas en el país, sólo se ha confirmado que 43 si están asociadas al dengue, 12 de éstas en Chiapas, 6 en Morelos e igual número en Quintana Roo, además de 5 en Guerrero y otra cifra similar en Tabasco, en tanto que en Oaxaca, junto con Jalisco y Veracruz, se han confirmado 2 defunciones y para Hidalgo, Michoacán y Nayarit una por entidad.
Junto con Veracruz, Jalisco, Chiapas y Morelos, Oaxaca es de los cinco estados que concentran el 78% de los 61 mil 197 casos de dengue estimados en el país y el 72% de los 18 mil 320 casos confirmados.
La entidad con más casos de dengue en el país es Veracruz, que al 23 de septiembre concentra 5 mil 267 casos.
En comparación con los 52 casos confirmados en la semana 52 del 2018, en este año el dengue mantiene un crecimiento exponencial superior al mil 800%.
El 70% de los casos confirmados, es decir 706, corresponden a dengue no grave, el menos letal de este tipo de infección vírica.
Otro 25%, es decir, 253 casos, corresponde a dengue con signos de alarma y 48, casi el 5% restante, a dengue grave.
En cualquier tipo de dengue, los síntomas casi siempre son similares, fiebre elevada superior a 40 grados, que se acompaña de dolor intenso de cabeza y detrás de los glóbulos oculares, en mśculos y articulaciones, así como náuseas, vómito y agrandamiento de ganglios linfáticos o salpullido.
