A pesar de que la mayoría de muertes maternas en el mundo pueden prevenirse y evitarse, en Oaxaca esta problemática de salud aumenta en un 35% en comparación con las cifras reportadas en 2019.
Al corte de la semana epidemiológica número 33 de este año, la Dirección General de Epidemiología del Gobierno Federal reporta 19 muertes maternas en Oaxaca, 5 más que las 14 notificadas a la semana 33 del 2019.
Oaxaca está a siete defunciones maternas de alcanzar las 26 con las que cerró el 2019, ya que a la semana número 52 (la última de ese año) se reportó esa cantidad por parte del gobierno federal, lo que ubicó a la entidad como la décima con mayor incidencia a nivel nacional, concentrando el 3.7% de las 690 defunciones del país.
En comparación con la semana epidemiológica 32 que acumulaba 16 muertes maternas, Oaxaca registró un incremento del 15.7%, al reportarse tres nuevas defunciones entre una semana y otra.
El coordinador estatal de Salud Materna y Perinatal de los SSO, Teodoro Luis García Rojas, se ha negado en precisar el lugar y fecha de ocurrencia de las últimas cinco defunciones, así como el lugar de residencia de las mujeres que perdieron la vida y si alguna contaba con un diagnóstico positivo a SARS-Cov-2.
En entrevista de hace 10 días, el funcionario sólo admitía 14 defunciones maternas, tres de éstas con diagnóstico positivo a COVID-19, quienes residían en Coicoyán de las Flores, Huajuapan de León y San Juan Bautista Cuicatlán.
Esa misma base de datos del gobierno federal identificaba la muerte el 3 de agosto pasado de una mujer embarazada residente en Santo Domingo Chihuitán, con lo que serían al menos cuatro muertes maternas asociadas a COVID-19 en Oaxaca.
En el país esta enfermedad se convirtió en la primera causa de muerte materna al acumular 112 defunciones con diagnóstico confirmatorio a COVID-19. Esta cifra corresponde al 20.6% de las 544 acumuladas a la semana 33.
Por los riesgos de complicaciones de COVID-19 en mujeres embarazadas, apenas el 13 de agosto la Organización Panamericana de la Salud emitió una Alerta Epidemiológica para que los países miembros redoblen sus esfuerzos de salud, aseguren el acceso a la atención prenatal e implementar medidas que prevengan la mortalidad materna y perinatal asociada a COVID-19.
