De manera oficial, para los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO) el paro en el Hospital General de Putla Villa de Guerrero inició la semana pasada, pero para las 200 personas que a diario reciben atención médica se paralizó desde el 22 de octubre.
La demanda de la delegación sindical de la Sección 35 del Sindicato Nacional de Trabajadores de Salud era el abasto de medicamentos, una ambulancia, vehículos y reparaciones de infraestructura.
Las situaciones políticas para el manejo del personal hicieron que se pidiera la salida del director del hospital Jonathan Hernández Márquez, cuya destitución es inminente, pero aún no es oficial.
“Hemos estado hablando con ellos; sí tenemos un problema en el hospital con algunas situaciones que me han mandado, se han levantado actas directamente, pero hemos estado solucionando”, dijo en entrevista el titular de SSO, Donato Casas Escamilla.
Abundó que a través de la delegada Enimia Martínez Marroquín se solicitaron medicamentos y equipamiento médico, y este martes podría llegar una ambulancia de terapia intensiva.
“Esta semana, sino es que el martes, estaré entregando la ambulancia y platicando directamente con el sindicato para aperturar el área”, dijo y aseguró que el paro, que sólo fue administrativo, inició la semana pasada.
“Sí hay, como en todos los hospitales, muchas necesidades a las que hemos estado dando atención, vimos algunas filtraciones en cuestión de infraestructura; se hizo para que pudieran cercar la parte de la loza y terminando las lluvias se haga la impermeabilización”, que requerirá una inversión de 200 mil pesos.
Personal de ese Hospital General, que dijo estar contra del paro y por ello pidió omitir sus nombres para evitar represalias, dijo que los servicios se suspendieron desde el 22 de octubre pasado.
“Es cierto que nos faltan muchas cosas, pero es inhumano hacer un paro porque trabajamos con la vida de las personas; se dice que va a funcionar Urgencias, lo que implica que opere hospitalización, quirófano y cocina, pero el problema mayor es con enfermería porque hay 12 enfermeras de contrato y 8 pasantes, quienes resienten una carga exagerada”, detallaron.
Consideraron que se incurre en negligencias médicas porque el personal sindicalizado se niega a trabajar y los de contrato llevan más de 11 días trabajando hasta 12 horas diarias.
Denunciaron que a las pasantes se les explota y se corre el riesgo que por la carga de trabajo se puedan cometer errores.
La semana pasada la ambulancia del hospital iba a trasladar a una paciente obstétrica a la ciudad de Oaxaca, pero la regresaron porque el conductor de la ambulancia era sindicalizado y se retomó el viaje hasta que se autorizó que condujera personal de contrato.
