Luego de que el gobierno del estado prohibiera la instalación de mercados ambulantes, popularmente conocidos como tianguis, e incluso pusiera bajo resguardo policial las zonas en donde se instalan en su día correspondiente, algunos ciudadanos aseguran que realizar las compras durante el fin de semana “perdió su chiste”, pues ya no lo pueden llevar a cabo en familia.
Los tianguis principalmente afectados fueron el que se instala los viernes en la zona del Polideportivo y el panteón general, en la capital; el del sábado, en la frontera entre Oaxaca de Juárez y Santa Lucía del Camino, cerca de las instalaciones de la policía estatal; y el del domingo, en Santa Lucía, en donde los comerciantes se posan sobre la calle Los Árboles –paralela a avenida Ferrocarril- entre Calicanto y calle Juárez.
El color, el ambiente, la frescura de los productos o el simple hecho de salir a dar la vuelta en familia a ‘chacharear’, dejaron un vacío difícil de llenar para muchos oaxaqueños.
"Peor que presos"
“Pues mírenos, estamos peor que presos, ahora ya ni al tianguis vamos, porque pues ya no hay tianguis; el de Abasto (Mercado) porque de plano, pero pues ya no hay a dónde ir. Ni modo que vaya yo con mi nieto y mi hija aquí a la tienda nada más por un kilo de huevo… como que ya perdió su chiste”, contó la señora Laura, vecina de la calle de Calicanto que nunca faltaba al tianguis los domingos.
A unas colonias de allí, en la Bravo Ahuja, vecinos como el señor Carlos aseguran que aunque tienen el mercado del mismo nombre ahí cerca, el tianguis de los viernes en el ‘Poli’ era una salida a la rutina, una distracción y hasta un respiro.
“Toda la semana dándole duro y ya nomás esperaba uno que llegara el viernes y con el pretexto de ir por un agüita, pues ya nos echábamos el taquito, la tortita, andábamos ahí ‘chachareando’, ‘baboseando’ como decimos; igual y no íbamos por comprar la gran cosa, pero pues va uno a distraerse, a ver algo distinto, a escuchar ruido al menos pues”, dijo.
Y añadió que él acudía cada viernes al tianguis “por mi nieto, lo llevaba a ver, ahí hay un puesto de juguetes mero en la esquina del frontón; ahorita pues ya nada más pregunta que cuándo se pone el tianguis”.
"Me siento inútil"
Un caso un tanto distinto es el del tianguis de la avenida 16 de Septiembre, que si bien la calle luce vacía, los comerciantes se las han ingeniado para, al interior de un par de viviendas, acondicionar unos cuantos puestos en los cuales ofrecer sus productos. Cabe señalar que, por la cercanía con las instalaciones de la Policía Estatal, la presencia de uniformados es mayor.
Sin embargo, ese no es impedimento. “Pues no es lo mismo, pero mire, el chiste es que la gente no deje de trabajar, que no se le queden sus productos y que puedan vender sin afectar a nadie. Ahorita la situación está difícil y mire, aquí venimos y encontramos buenos precios, es un ganar-ganar para todos”, aseguró la señora Elodia que, asegura, también extraña ‘su tianguis’.
“Pues cuando ya está uno grande, como yo, pues ya lo único para lo que uno a veces se siente útil es para hacer el mandado. Yo, cada sábado estaba sin falta aquí en mi tianguis, con mi carrito, mi bolsa… ahorita me siento inútil porque al súper no puedo ir, no podemos salir quesque porque somos adultos mayores; ya casi me están diciendo ‘quítate, ya no sirves’ con el quédate en casa”, lamentó.
Hasta ahora, ninguna autoridad ha informado sobre la reactivación del comercio ambulante en su modalidad de tianguis, pues aún prevalece el riesgo de contagio y propagación del coronavirus (COVID-19).
