Para el secretario general de la Subsección 07 del Sindicato Nacional de los Trabajadores (SNTSA), Alberto Vásquez San Germán, en vez de entregar el Hospital de la Mujer y el Niño Oaxaqueño al ISSSTE para pagar la deuda de los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO), se deben fincar responsabilidades a las personas que desviaron recursos de las aportaciones de trabajadores.
“Se me hace muy lamentable que sea la población abierta la que vaya a perder y los trabajadores del sector porque ese hospital nació gracias a una propuesta del Hospital General doctor Aurelio Valdivieso y la necesidad de tener una mejor atención, porque ha sido rebasado”, aseveró.
Recordó la urgencia de contar con un nosocomio que atienda la gran demanda de la población abierta que se vuelca en el Hospital General, ya que es el único de concentración que existe en la entidad y opera desde hace más de 50 años.
“No se vale que se tome una decisión para saldar cuentas del mal manejo de recursos y aportaciones de los trabajadores; la población abierta que no tiene seguridad social es la que va a perder”, insistió.
Dijo entender que el Hospital del ISSSTE, en una zona cercana al Valdivieso, también está rebasado, pero son las autoridades de ese instituto quienes deben ver cómo arreglar esa problemática.
“Promover el pago en especie de una deuda no es la mejor decisión porque se deben fincar responsabilidades, castigar a quienes endeudaron a los Servicios de Salud de Oaxaca durante diez años, porque las jubilaciones y pensiones están en riesgo”, abundó.
Tan sólo en el Hospital General hay 12 trabajadores que no se pueden jubilar porque el ISSSTE frena el proceso a falta de sus aportaciones.
“Este problema comenzó desde 2008”, cuando las autoridades de los SSO decidieron utilizar las aportaciones que se descontaban vía nómina a los trabajadores para pagar a personal que se contrató sin tener techo presupuestal autorizado para ello.
Ante ese adeudo, “el Gobierno del Estado debe hacer un plan de pago, los Servicios de Salud implementar un plan de austeridad y eliminar los gastos superfluos”, ya que “de otra manera no se van a poder remediar las cosas”.
El martes pasado, el director del ISSSTE, Luis Antonio Ramírez Pineda, estimó que la deuda de los SSO asciende a tres mil 500 millones de pesos y se analiza recibir como pago esas instalaciones que no se han podido poner en operación por falta de recursos para contratar al personal.
En caso de ocurrir, sería en el 2020 cuando se abra a derechohabientes del ISSSTE, ya que sólo falta concluir su equipamiento.
