Ayer Oaxaca evidenció el acelerado incremento de contagios de COVID-19, con la notificación de 236 casos que rompieron la barrera de los 50 mil contagios y las 4 mil defunciones acumuladas en 16 meses de pandemia.
Desde el 6 de marzo pasado que se notificaron 238 nuevos contagios, en Oaxaca no se había reportado otra cifra diaria tan alta, lo mismo para el país que este martes informó de 11 mil 137 personas que confirmaron ser positivas a SARS-CoV-2.
El país acumula ya 2 millones 604 mil 711 casos, de los cuales 50 mil 113 se confirmaron en Oaxaca, es decir casi dos de cada cien contagios.
De los 219 decesos que se informaron ayer en el país, el cinco por ciento ocurrieron en Oaxaca. Se trata de dos mujeres de 61 y 41 años del Istmo y la Mixteca que fallecieron el 9 de julio y el 11 de julio, respectivamente.
En sí, son tres decesos notificados ayer que ocurrieron el domingo 11 de julio, pues ese día también se reportó la muerte de un hombre de 64 años en el Istmo y otro de 60 años de la misma región, la que junto con Valles Centrales concentra ahora el punto más álgido de la pandemia.
Aunque este lunes 12 de julio no se reportó ninguna defunción por COVID-19, entre los 11 decesos notificados este martes se encuentra el de un hombre de 35 años, con antecedentes de obesidad, fallecido ese día y que representa la muerte más reciente de la que se tenga conocimiento.
Los otros seis decesos informados ayer son también de hombres, del Istmo, Valles Centrales y Costa, quienes fallecieron entre el 26 de junio y el 10 de julio.
A pesar del incremento de contagios en las últimas semanas, durante julio no se había reportado una cifra tan alta, ya que el máximo había sido 8 el pasado 2 de julio. En cambio, en junio, el día 25 se informaron hasta 34, dado el proceso aún de actualización que incluía informar con retraso de muertes por COVID-19 ocurridas meses atrás o incluso el año anterior, justificadas en que por la carga de trabajo no se notificaron a tiempo.
Con casi dos semanas con el Laboratorio Estatal de Salud Pública de Oaxaca cerrado por inconformidades de sus trabajadores sindicalizados, la notificación de nuevos casos de COVID-19 no ha disminuido, porque los Servicios de Salud de Oaxaca reforzaron la aplicación de pruebas rápidas de antígeno que sólo detectan casos en personas con sintomatología y no alcanza a diagnosticar a aquellos que se contagiaron del virus SARS-CoV-2 sin desarrollar la enfermedad.
La parte más álgida de la pandemia la experimentó Oaxaca, iniciando enero de este año, ya que para el día 13 de ese mes se informaron de 421 contagios detectados en 24 horas y todavía hasta el 6 de febrero las cifras superiores a los 300 casos fueron la constante.
