Muchas personas temen entrar al mundo fitness por los ejercicios, rutinas, y lo complicado de ejecutarlas. A veces el desconocimiento o la falta de atención en lugares especializados contribuyen más a que la gente busque alternativas para ponerse en forma.
Sin embargo, existen muchos métodos para poder realizar ejercicios. Por ejemplo, si comenzarás a hacer ejercicio, puedes practicar el Power Walking, una actividad que consiste en caminar de forma enérgica y a un ritmo muy vivo, de aproximadamente 7 kilómetros por hora, siguiendo si así lo decides, el ritmo de la música durante un período de tiempo superior a los 45 minutos.
Esta práctica deportiva ha adquirido una gran popularidad, ya que aporta prácticamente los mismos beneficios que correr y puede ser ejecutada por personas de casi todas las condiciones físicas; además, los beneficios tampoco distan demasiado de los que aporta el running ya que, aunque el esfuerzo biomecánico disminuye, el cardiovascular es el mismo.
Si somos principiantes, podemos comenzar caminando menos tiempo e ir aumentando nuestra caminata de forma progresiva a la vez que vamos mejorando nuestro fondo. Inténtalo, tu tienes el control en esta actividad física.
La rutina
Debes conocer que, por norma general, una sesión de entrenamiento de Power Walking suele durar entre 45 y 60 minutos durante los cuales no se dejará de caminar. Al igual que en otros deportes como la carrera o el spinning, se pueden diseñar distintos tipos de sesiones con velocidad progresiva y cambios de ritmo.
Los especialistas recomiendan que la distancia a recorrer con una sesión es de aproximadamente unos cinco kilómetros y medio, con un ritmo medio de 9:15 min/km y un gasto calórico de alrededor de 400 calorías. Es decir, algo tranquilo, pero con un poco de velocidad.
Objetivo: la postura
La corrección postural es muy importante en todos los deportes, y mucho más en algunos como el running o el Power Walking. Los tres principios básicos a tener en cuenta serían: hombros atrás y abajo, cabeza arriba y pecho arriba.
Además, los especialistas recomiendan que la postura siempre debe ser llevar la vista al frente, a unos dos metros de nosotros, para evitar arquear la zona cervical, o alejar los hombros de las orejas son gestos que debemos corregir mientras caminamos, y que poco a poco acabaremos incorporando de forma correcta.
Beneficios
Los beneficios de estas caminatas cargadas de energía son varios. Por un lado, aumenta la capacidad cardiorrespiratoria, disminuye la tensión arterial y el riesgo de enfermedades coronarias; inclusive, puede llegar a retrasar la aparición de la osteoporosis.
Por otra parte, se tonifican los músculos de la zona central e inferior, aumenta la masa muscular y la flexibilidad, fortalece las articulaciones, mejora la respuesta inmunológica. Al trabajar al 65/75 por ciento de nuestra frecuencia cardíaca, comenzaremos a quemar grasa y en una sesión bastante activa de Power Walking se pueden perder, por ejemplo, unas 400 calorías.
Inténtalo
Si estás decidido en iniciar tu vida fitness a través del power walking, debes saber que esta es una actividad que puede ser practicada por todas las edades por su productividad, ya que es una alternativa perfecta como el popular running.
Puede realizarse en el gimnasio o al aire libre y lo principal es caminar a conciencia, concentrándose en el ritmo y la postura para lograr un entrenamiento seguro y eficiente para estar en forma.
+De
El Power Walking no consume tantas calorías por minuto como otras actividades más intensas. Debemos tener presente que la intensidad de un ejercicio no es el único parámetro para quemar grasa, ya que nuestro organismo utiliza un porcentaje mayor de grasa para obtener la energía que consume cuando trabaja de forma continuada a baja intensidad.
¿Sabías que?
Con una sesión de Power Walking se puede no sólo quemar calorías y grasas, sino también tonificar piernas, glúteos y abdomen, además de mejorar nuestro rendimiento por trabajar el sistema cardiorespiratorio.
Power Walking, quemar calorías con sólo caminar
