A pesar de que al menos tres de cada diez niños en edad escolar enfrentan sobrepeso u obesidad, ni el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO) ni los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO) han establecido un programa que coordine esfuerzos para lograr que en primarias y secundarias públicas se expendan alimentos saludables.
Para el encargado del área de Educación para la Salud y Vinculación Intersecretarial de la Dirección de Desarrollo Educativo del IEEPO, Benigno Cabrera Cabrera, falta seguimiento al acuerdo 559 que en el 2013 la 61 Legislatura propiciaba la prohibición de alimentos no nutritivos en más de diez mil planteles educativos.
Existen incluso los acuses de recibido de dicho acuerdo por parte de la estructura educativa, “pero nos faltó seguimiento para ver qué escuelas lo incumplen”.
Antes de dicho acuerdo, en noviembre de 2009 se publicaron en el Periódico Oficial de Oaxaca las modificaciones a las fracciones 19, 20 y 21 del artículo 14 de la Ley Estatal de Educación, el cual autoriza a los directivos controlar la venta de comida en las escuelas.
Además, un grupo de cinco personas, incluyendo a Benigno Cabrera, presentaron en 2014 ante la 62 Legislatura una iniciativa ciudadana para una ley para la prevención y tratamiento integral de la malnutrición, pero que los diputados no sólo la congelaron sino que “enlataron”, ya que nunca la analizaron.
Problemática de salud pública
Que la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2012 y la intermedia que se aplicó en 2016 advierte que casi una tercera parte de niños y adolescentes enfrentan problemas con su peso, no ha sido suficiente para que IEEPO y SSO conjunten esfuerzos para que trabajen de manera integral en un programa.
Apenas el 1 de agosto pasado esa área del IEEPO inició un programa piloto para “posicionar la promoción de la salud como una estrategia para prevenir enfermedades crónicas no transmisibles” ligadas a la mala alimentación, pero se reduce a 11 escuelas de Villa Alta y Tlaxiaco, una mínima parte en comparación con los casi 13 mil planteles que existen en toda la entidad.
Se busca que, con pasantes de servicio social de licenciatura en nutrición, psicólogos, médicos y técnicos en salud comunitaria del Programa IMSS Prospera en julio de 2019 se pueda lograr que esas once escuelas sean certificadas como saludables y promotoras de la salud,
El paso inicial será hacer un diagnóstico del peso y talla del alumnado, ya que en Oaxaca se carecen de datos locales que permitan dimensionar la gravedad del problema y su atención.
Acosan ambulantes con comida chatarra
Entre el tráfico y la prisa por regresar a su centro de trabajo, cada medio día que recoge a sus hijos, Fernanda y Mateo, Eva debe lidiar con el acoso sublime de vendedores de fritangas, dulces, helados o juguetes, quienes toman el acceso de la puerta escolar como un punto estratégico de venta.
El lunes pasado, entre el júbilo del primer día de clases, Eva aceptó pagar 14 pesos por una bolsa de papas fritas para cada uno de sus pequeños. Llegar tarde por ellos el martes impidió que tuvieran tiempo para pedirle una dona, pero ayer tuvo que ceder para comprar un producto congelado.
Los alimentos altos en carbohidratos y con nula aportación nutrimental se han metido hasta las aulas.
“Es una tentación”, admite mientras le pregunta el precio de las donas a la señora que desde hace años expende afuera de la escuela primaria Carlos A. Carrillo, en la colonia Reforma de esta ciudad.
La decisión de comprar o no, opina, depende de cada mamá o papá, pero sin duda es un gran dilema rechazar la insistencia de hijos porque “el recreo fue desde las 10:30, salen con hambre y los vendedores nos están esperando en la puerta”.
Elegir comer sano
La sensibilización del personal educativo y la conciencia entre tutores es un binomio que para el nutriólogo del Departamento de Infancia y Adolescencia de los Servicios de Salud de Oaxaca, Alfonso Fuentes Meza, pueden hacer la diferencia entre el consumo de alimentos “ricos en azúcar” o calóricos que tienen repercusiones en el peso o talla.
Si a un niño o una niña se le da a elegir qué quiere comer, “difícilmente va a elegir entre una manzana o una torta bien preparada”, ya que “lo más fácil es comprar por cuestiones de comodidad o facilidad darles cierta cantidad de alimentos para comprar alimentos industrializados”.
Sólo 4 de 10 con peso ideal
De acuerdo con la nutriologa Daniela Noemí Martínez, quien forma parte también del Departamento de Infancia y Adolescencia de la Dirección de Prevención y Promoción, en Oaxaca por cada diez niños dos enfrentan obesidad o sobrepeso y, en contraparte, cuatro de cada diez enfrentan desnutrición infantil.
Sólo cuatro de cada diez niños menores de 5 años tiene un peso saludable, lo que repercute en su edad adulta, ya que siete de cada 10 adultos enfrenta obesidad y de ellos en 4 se trata de obesidad mórbida.
Si al interior de las escuelas no existe un programa como tal que promueva la venta y consumo de alimentos saludables al interior de los espacios educativos, en la vía pública tampoco.
