CIUDAD DE MÉXICO.- Los enfermos con COVID-19 tardan 3.3 días en promedio en solicitar atención médica, lo cual complica su diagnóstico, alertó José Luis Alomía, director general de Epidemiología.
El especialista advirtió que la evolución favorable de un paciente no sólo depende de la atención médica, sino también de lo oportuno que acudan por ayuda.
"No basta con sólo tener una cama disponible y tener todos los recursos disponibles, incluido el personal, sino también depende de la oportunidad con la que la persona demanda atención", señaló.
En conferencia vespertina desde Palacio Nacional, Alomía aseguró que lo ideal es que una persona con síntomas acuda a recibir atención médica en menos de dos días.
"Es decir, que una persona que tiene signos y síntomas de la enfermedad; que tiene una comorbilidad; una mujer embarazada; una persona mayor de 60 años, debe acudir lo antes posible a demandar atención médica, es decir, debe hacerlo en las primeras 24, y máximo 48 horas".
Dijo que los determinantes asociados al retraso varían en cada entidad.
"En alguna de ellas puede ser las distancias, que en su momento todavía existen geográficamente hablando entre el lugar donde la persona reside y la unidad de salud. En ocasiones, estas personas suelen demandar atención en una unidad privada.
"Estos retrasos también pueden ocurrir por el hecho de que las personas pueden estar intentando con medicamentos mejorar o transitar hacia una curación de la enfermedad, pero sabemos que COVID-19 no tiene un tratamiento específico", señaló.
El funcionario aseguró que al principio de la epidemia, la demanda de atención estaba en un promedio de cuatro días.
