Oaxaca es uno de los ocho estados del país con mayor índice de recetas médicas no surtidas en los hospitales y centros de salud pública, revela el Mapeo de desabasto de medicamentos en México, Informe de trasparencia en salud 2019-2020 realizado por el movimiento Nosotrxs que aglutina 55 organizaciones de la sociedad civil.
El informe presentado en videoconferencia detalla que, entre octubre de 2019 y febrero de 2020, los estados de Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Veracruz, Oaxaca, Querétaro, Sonora, y Tabasco representan los casos más problemáticos con promedios consecutivos de no surtimiento superiores al 15 por ciento.
Los datos obtenidos derivaron de 360 solicitudes de transparencia y acceso a la información, estrategia que a la par reveló que en esta materia existen muchos desafíos pues sólo 41 por ciento fueron respondidas de manera adecuada, 25 por ciento no se respondieron o se respondieron de forma errónea, destacó Yanet Oropeza de Fundart, centro de análisis e Investigación quien participó en el acto.
Respecto del porcentaje de pacientes con recetas no surtidas efectivamente en el primer nivel de atención por estado (2019-2020) Oaxaca tuvo un incremento de siete puntos porcentuales al pasad de 24.5 en 2019 a 31.5 en 2020.
Los costos de la falta de acceso a tratamientos no son sólo fisiológicos, también afectan el desarrollo psicológico, la capacidad económica y las dinámicas familiares por completo, señalaron en el informe.
La organización destacó que la escasez de medicamentos impacta principalmente en la niñez, personas adultas mayores y mujeres embarazadas pues genera círculos vicios de pobreza y contribuye al aumento de la desigualdad.
Fernanda Cobo y Sofía Charbel, integrantes del Movimiento Nosotrxs, quienes hicieron un análisis extensivo sobre la judicialización del derecho a la salud, destacaron que hasta antes de la COVID-19 éste se presentaba como un fenómeno aislado. Durante el rastreo de sentencias detectaron algunas en Nuevo León, Ciudad de México y Puebla, en donde principalmente lo que demandó eran insumos para enfermedades de baja prevalencia.
“Hoy en día, sin embargo, lo que nos dimos cuenta a raíz de la pandemia por COVID-19 y las reformas estructurales en el sistema nacional de salud, es que, de pasar a ser un fenómeno aislado, se dio un boom de la judicialización. Hoy tenemos mapeados más de 1231 casos en las 32 entidades federativas de juicios de amparo directo e indirecto relacionados con faltas o fallas en la prestación de este servicio”, destacó.
