Desde el inicio de la pandemia en Oaxaca los Servicios de Salud de Oaxaca han registrado 91 casos de COVID-19 en bebés menores de dos años y siete de éstos han fallecido, incluidos dos menores de 12 días.
Los dos recién nacidos, ambos varones de entre doce y cinco días de nacidos, eran originarios de San Pedro Ixtlahuaca y Santa María Lachixio y fallecieron en el Hospital de la Niñez Oaxaqueña Doctor Guillermo Zárate Mijangos, el primero el 30 de mayo y el segundo el pasado 7 de agosto.
Entre ambos decesos otras dos defunciones en menores de cero años ocurrieron el 2 de junio en un niño de Asunción Nochixtlán y el pasado 4 de agosto una niña de Salina Cruz, apenas, mientras que uno más se reporta delicado en el Hospital General Doctor Aurelio Valdivieso.
Ese nosocomio, que dentro de su área COVID-19 cuenta con tres camas para pacientes pediátricos, informó el pasado martes a través de un comunicado de la existencia de nueve menores de edad positivos a SARS-CoV-2, incluidos cuatro recién nacidos, pero su director, Manuel Sánchez Sánchez, se rehúsa a dar detalles ni precisar la fuente de contagio.
Únicamente se ha informado que tres de los recién nacidos se encontraban aislados en el área COVID-19 y uno en Terapia Intermedia, pero no se revela cuántas mujeres que acudieron por un parto o cesárea han dado positivo a la prueba de SARS-CoV-2.
A cinco les dieron de alta
Sin embargo, personal médico del nosocomio detalló que de los nueve recién nacidos positivos a SARS-CoV-2, al menos cinco fueron dados de alta entre el 30 de julio y el 12 de agosto pasado, entre ellas una bebé que el mes pasado nació en el nosocomio y cuya madre también dio positivo a SARS-CoV-2.
De los otros cuatro pacientes pediátricos positivos a SARS-CoV-2, uno se encuentra intubado en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) para vigilancia por un problema pulmonar de nacimiento.
En el Hospital Valdivieso el 25 de junio pasado ocurrió la muerte de un niño de dos años residente en Putla Villa de Guerrero, quien comenzó con los síntomas de la COVID-19 el 1 de junio y no reportaba antecedentes a otra enfermedad.
