Mario, el niño de dos años y cuatro meses que desarrolló cáncer en su ojo izquierdo en un contexto de violencia familiar, sigue en espera de los resultados de la biopsia que le realizaron en el Hospital de la Niñez Oaxaqueña doctor Guillermo Zárate Mijangos, a donde llegó desde el pasado miércoles.
“La biopsia se le realizó el viernes y los patólogos estarían entregando el reporte definitivo este lunes”, aseguró el director de ese hospital de especialidades pediátricas, Efrén Emanuel Jarquín González.
A decir del especialista, “de hecho en patología se están apurando, porque un estudio de ese tipo tarde de 48 a 72 horas hábiles”, pero se ha insistido para que esté antes.
Sólo una vez que se tengan los resultados se determinará la conducta terapéutica a seguir, pues se requiere información precisa del tipo de tumor, es decir su “estirpe histopatológico”.
En ese compás de espera, el personal del área de medicina interna del hospital consiguió mantener estable a Mario, “no tiene ninguna gravedad, simplemente está bajo vigilancia para saber cuál será su seguimiento”.
El pronóstico funcional del ojo izquierdo sigue siendo malo, “pero no podemos decir que ya lo perdió”, porque no se le ha quitado ni realizado ninguna cirugía.
Actualmente en el Hospital de la Niñez permanecen 12 pacientes internados para recibir atención por algún tipo de cáncer, en su mayoría de escasos recursos y con familias con limitado acceso a la educación.
