Preparar cuerpos COVID-19 no es una labor fácil, se debe realizar un protocolo sanitario muy riguroso para evitar contagios entre el personal que presta el servicio funerario, afirma Francisco Israel Osorio Bautista, encargado de Funeraria Chávez en la capital oaxaqueña.
"Nosotros hacemos el rescate de los cuerpos en el hospital o en el domicilio donde fallecieron. Lo primero que hacemos es pedir el certificado de COVID-19 para darle el tratamiento adecuado", señaló.
Incluso, dijo, si el difunto es sospechosos del nuevo virus, o murió por neumonía, se le da el mismo procedimiento, como una medida de precaución.
"Mantenemos todos los lineamientos de seguridad de la Secretaría de Salud; al acudir por el cadáver utilizamos equipo de protección: máscara quirúrgica, guantes de nitrilo y trajes desechables; además de hipoclorito de sodio para sanitizar y limpiar las bolsas herméticas donde se deposita el cuerpo", señaló.
Dijo que dichas bolsas son de lona gruesa, lo que impide el paso del virus, además son sanitizadas por dentro y por fuera, mismo procedimiento que se les da a los ataúdes, los cuales son sellados para posteriormente ser depositados en sus fosas o trasladados al crematorio, dependiendo del servicio solicitado.
Además, en las instalaciones de la funeraria localizada en prolongación de Independencia 202, en el centro de la ciudad, cuentan con un tapete sanitizante, gel antibacterial y "se realiza el aseo tres veces al día", mientras que todo el personal utiliza cubrebocas.
"Nuestra labor es importante"
"Nosotros somos quienes damos una disposición final a los cuerpos COVID; por eso nuestro trabajo es muy importante durante la pandemia", y por ello, dijo, se esfuerzan por cumplir con todas las normas y no contribuir a la propagación del virus.
Señaló que la empresa para la que él labora es totalmente oaxaqueña y por ello no incrementaron los costos de sus servicios durante la contingencia sanitaria, sobre todo porque generalmente trabajan con personas de recursos un poco más limitados y de diferentes municipios, lo que hace que el precio varíe; en el caso de una inhumación "hay desde 5 mil 800 pesos", mientras que una incineración tiene un costo de 13 mil 500 pesos.
"Afortunadamente, sin casos positivos"
A nivel nacional, se encuentran registrados 49 mil empleados y seis mil funerarias en el país, de acuerdo con datos de la Asociación Nacional de Directores de Funerarias de México (ANDF); de ellos el 40 por ciento se han contagiado y tres mil han muerto a causa del SARS-CoV-2.
Afortunadamente, en la Funeraria Chávez no se han dado contagios dentro del personal: "Hasta el momento hemos cumplido con todos los protocolos y nadie aquí se ha enfermado o fallecido a causa de la pandemia. Parte de nuestro trabajo es también cuidarnos a nosotros mismos y a nuestras familias", dijo Francisco Israel Osorio Bautista.
No fueron considerados para vacuna
A pesar que ellos son quienes manipulan, trasladan los cadáveres y atienden a familiares que probablemente también se encuentran contagiados de coronavirus, no fueron considerados como grupo prioritario para recibir la vacuna contra la COVID-19, a la par del personal del sector salud.
“Somos los profesionales de la última barrera de contención, atención y contacto directo”, es el manifiesto de la ANDF, quien a través de una carta enviada a la Federación pidió que los trabajadores de este sector fueran también inmunizados de manera urgente.
Y es que, desde otro ángulo, en la primera línea contra la pandemia también se encuentran ellos dando la batalla.
"Después de los médicos estamos nosotros, como último eslabón del cerco sanitario ante la pandemia; tenemos bajo nuestra responsabilidad la recuperación de cuerpos en hospitales o en domicilios particulares; estamos en contacto con el virus todos los días", sentenció Osorio Bautista.
Normas a seguir
*Vestirse con material impermeable.
*Retirar todos los tubos, drenajes y catéteres del cuerpo.
*Desinfectar con hipoclorito de sodio al 1% cualquier orificio o herida punzante resultado de la extracción del catéter, drenajes, tubos o de otro tipo.
*Introducir el cadáver en una bolsa sanitaria con cierre hermético y plastificado; hacerlo dentro de la propia habitación de aislamiento.
*Cerrada la bolsa, rociar en su totalidad con desinfectante de uso hospitalario o hipoclorito.
*Colocar una ficha al frente de la bolsa con los datos de identificación de la persona fallecida.
*Clasificar todos los residuos derivados de dichas acciones como Residuos Peligrosos Biológico Infecciosos (RPBI), entregarlos a la empresa funeraria, quien deberá depositarlos en el servicio de recolección .
*El cadáver deberá manipularse en la bolsa sellada y el personal que lo intervenga deberá contar con el equipo de protección personal, que comprende máscara quirúrgica y guantes de nitrilo.
*No se podrá realizar el embalsamiento.
*Después de la transferencia del cuerpo al personal para inhumación o cremación, el vehículo será descontaminado con hipoclorito.
*La bolsa sanitaria que contenga el cuerpo deberá estar sellada y podrá introducirse en el féretro normal.
*El destino final, será mediante inhumación o cremación.
*No se permitirá el contacto con el cadáver, ni su visualización, y deberá estar en un féretro sellado.
*La inhumación o cremación deberá realizarse de forma inmediata y como medida de prevención se prohíbe el servicio de velación o la velación en casa.
*No se realizarán autopsias a las personas fallecidas debido a infección de COVID-19, ya fuesen clasificados como probables o confirmados, salvo indicaciones clínicas estrictamente fundamentales o por orden de autoridad competente.
Fuente: SSO
Precios
$5,800 el menor costo de inhumación.
$13,500 cremación.
En México
6,000 funerarias.
49,000 empleados.
40 % de ellos se han contagiado de coronavirus.
3,000 fallecieron a causa de la pandemia.




