Chile se considera el país más adelantado en cuanto a la vacunación, gracias a los acuerdos que han tenido con compañías farmacéuticas y a solo un mes del inicio de la pandemia. A principios de este año, el país había alcanzado una de las tasas de vacunación más altas del mundo, mientras que otras naciones de la región aún no habían recibido ninguna vacuna.
El miércoles 15 de abril, Chile contaba con una tasa de vacunación de 38,94 por cada 100 personas, según los datos publicados en «Our World in Data» de la Universidad de Oxford.
Sin embargo, la pandemia no ha disminuido. La semana pasada, Chile batió récords en el número de casos diarios desde el inicio de la pandemia en dos días consecutivos: 8,195 nuevos casos de COVID-19 el jueves y 9,171, el viernes.
Hasta el pasado miércoles, Chile ya contaba con 1,1 millones de casos totales de COVID-19. Casi 25,000 personas han muerto a causa de la enfermedad, según datos de la Universidad Johns Hopkins.
Francisco Álvarez, experto en salud pública y director del Departamento de Salud en la provincia de Valparaíso, asegura que todo comenzó por la relajación de las restricciones contra el SARS CoV 2 alrededor de las vacaciones de fin de año.
La vacuna utilizada, CoronaVac, desarrollada por Sinovac, aun no tenía la eficacia necesaria para ser aplicada ya que la estatal Sinopharm indicó que sus dos vacunas tienen tasas de eficacia del 79.4% y el 72.5%. Aún está en duda si eso contribuyó al aumento de casos en Chile, de personas que fueron vacunadas y aún terminaron en el hospital con la enfermedad.
Izkia Siches, quien dirige el Colegio Médico, la asociación médica más grande de Chile, ha criticado la respuesta del gobierno a la pandemia, diciendo que permitir que las personas viajen durante las vacaciones es un mensaje contradictorio de la alta dirección, además la falta de recursos en las clínicas locales agravaron el problema.
