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Incrementa Cruz Roja servicios de auxilio en Oaxaca

Foto(s): Cortesía
Nadia Altamirano Díaz

El resguardo domiciliario por la COVID-19 provocó que las llamadas de emergencia a la Cruz Roja disminuyeran hasta en un 75 por ciento entre abril y julio. Antes de agosto se otorgaban 150 servicios al mes en la delegación operativa de la ciudad de Oaxaca, pero noviembre cerró con 454 atenciones.


Si los servicios que presta la delegación en Oaxaca se triplicaron es porque ahora se atienden a personas diabéticas con una descompensación, pero principalmente accidentes viales de todo tipo y riñas que indican que las personas están más en la calle.


“Los números nos están dando esa perspectiva, desde noviembre con las festividades de muertos empezamos a ver ese repunte. La movilidad por el trabajo es justificable, pero por diversión no debería tener esa dimensión. Estamos teniendo muchos accidentes en fin de semana cuando el alcohol está presente”, lamentó el coordinador de Socorros de la Delegación de la Cruz Roja en Oaxaca, Moisés Santiago Robles.


En contraste, la Cruz Roja no se ha sobrepuesto a la reducción de personal voluntario que ha decidido resguardarse en casa por el riesgo a un contagio y en vez de casi cien paramédicos, ahora cuenta con menos de 50, lo que influye para que disminuya la atención de traslados COVID-19.


De las nueve delegaciones operativas de la Cruz Roja, las de Huatulco, Salina Cruz, Tehuantepec, Puerto Escondido y la ciudad de Oaxaca cuentan con cápsula y ambulancia para traslados de pacientes COVID-19, pero sólo las últimas tres han realizado en conjunto 114 servicios.


“La mayoría (90) son de la delegación en la ciudad, pero desde hace 10 días no hemos realizado un servicio a paciente COVID-19”, los cuales ya dejaron de considerarse una urgencia prioritaria porque “se requiere disposición de 4 a 5 personas y dos o tres que se queden a atender servicios rutinarios, además de que se tenga asegurado el hospital que lo va a recibir”, explicó Santiago Robles.


De los 90 voluntarios que regularmente acuden a la Cruz Roja en la ciudad de Oaxaca, sólo 14 reciben una compensación económica para que cubran un horario fijo.


Movilizar al personal para que realice un traslado de un paciente COVID-19 cuesta al menos 5 mil 470 pesos en equipo de protección e insumos, por lo que se pide una cuota de recuperación de 6 mil pesos para dar un apoyo a los voluntarios que en su mayoría no reciben remuneración.


El primer traslado de un paciente COVID que realizó la Cruz Roja en Oaxaca fue en abril. Entre mayo y julio hubo una curva ascendente de contagios que dio pie a que se realizaran de 15 o 27 traslados al mes, “pero en agosto hubo un decremento y empezamos a hacer uno por semana”.


Para el decremento en las solicitudes de traslado de pacientes con COVID influyó también que ya existen otras corporaciones que ofrecen el servicio, cuando “en los primeros meses de la pandemia ni el sector salud los hacía”.

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