Debido a que el manejo de un cadáver con COVID-19 es de alto riesgo, el precio por los servicios funerarios llega a alcanzar en Oaxaca los 20 mil pesos, pues el procedimiento requiere de precauciones extremas.
Uso de bolsas térmicas, así como de una sustancia química para matar cualquier bacteria que pudiera alojarse en el cadáver, y trajes especiales de doble capa o filtro, implican un mayor gasto para las agencias, pese a que sólo realizan el traslado del cuerpo directo del hospital al crematorio.
Sin ceremonia de velatorio ni contacto con familiares, una agencia funeraria de la zona conurbada ofrece por 20,200 pesos la cremación directa, en caso de confirmarse que el difunto murió por COVID-19.
De igual forma, dado que en algunos lugares no se está aplicando negación de tierra y se permite enterrar a los difuntos por coronavirus, la funeraria ofrece la sepultura directa, es decir, del hospital al panteón, sin velación, en 13,500 pesos, paquete que incluye el ataúd básico. El precio podría variar si se elige otra caja.
Cabe señalar que los servicios funerarios habituales para un entierro sin COVID-19, incluido traslado del cuerpo, arreglo estético, renta de equipo velatorio y ataúd básico, se ofrecen en 4,500 pesos.
Por otra parte, una agencia ubicada en la capital y consultada sobre sus precios para una situación de coronavirus, establece una cremación directa en tan sólo 7,095 pesos, ya con el 50% de descuento aplicado, pues su costo normal es de 14,190 pesos, incluido el traslado del cuerpo.
Respecto a los servicios funerarios sin presencia del COVID-19, tienen un costo de $23,500 e incluye la cremación con velación en un ataúd rentado.
Cabe señalar que las agencias funerarias se encargan de los trámites ante el hospital, el registro civil y las instancias correspondientes.
Hasta ahora, la recomendación de las autoridades es llevar a cabo una cremación directa para evitar el contagio y propagación del virus entre los familiares del difunto y el personal involucrado en el manejo del cuerpo.
