Recordemos que la intención de este bloque de notas es brindar un mensaje de esperanza, pero no podrá ser entregado sin antes tomar en cuenta aquello que se le opone y opondrá a los ánimos de mantenerla.
De inicio no fue mi intención escribir del grupo de personas a las que pertenecen algunos comunicadores, más bien, era resaltar cómo ese tipo de carácter influye en perder la esperanza. Para infortunio de nuestro país, algunas de estas personas han logrado erigirse en líderes de opinión, y muchos ciudadanos toman sus palabras como verdad, ya que les adjudican un saber y no se percatan que el discurso está lleno de contradicciones.
Dos herencias
En la primera nota mencioné dónde radica el poder de estos individuos, y es que al parecer somos un pueblo que olvida, lo que me hizo recordar la frase -de autor anónimo-: "Quien olvida su historia, está condenado a repetirla". Pero la falta de consciencia no es el único elemento que entra en juego, pues muchas veces los seres humanos preferimos depositar el poder y saber a otro, parecido si se me permite la analogía, como cuando el niño se encuentra a merced del adulto. Solo que en ese entonces, la supervivencia del primero dependía en su totalidad de los cuidados del segundo.
Podemos suponer que esta actitud en el adulto es heredada por la disposición adquirida en esa etapa de la vida, la infantil, donde la satisfacción de las necesidades primordiales dependía de otro. Pero al parecer no es la única disposición que se refuerza, también la tendencia a eludir el displacer, como quien dice, a evitar la fatiga.
Un mensaje para la esperanza
Aquellos que en la época de estudiante se preguntaron: ¿Qué sentido tienen las clases de biología o ciencias naturales? ¿Qué utilidad tendrán en nuestra vida? Parece buen momento para acudir a ese saber. No permitamos que nos arranquen la posibilidad de tomar el bienestar de salud en nuestras manos, así como el de la vida psíquica. Cuando escuches o veas noticias, recuerda que es a partir del afecto que ello produce, que estarás a merced de la intención o tendencia que el comunicador pretende, pues si escuchas con atención, podrás extraerla y formar tu propio criterio.
¿Libertad o vida?
Para evitar el contagio masivo, se ha intentado que nos mantengamos en casa, situación que ha sido imposible, y cada quien opina desde la arista donde se encuentra. Por otro lado, el aislamiento está propiciando el reforzamiento de otra pandemia, la depresión. De los comunicadores aludidos he escuchado cómo colocan la dicotomía libertad o vida, en relación con las medidas que se tendrían que tomar para evitar que el virus se extienda; en otras palabras, la propuesta es propagar el miedo, para así el ciudadano entregue sus garantías individuales sin tener plena consciencia de ello, pues al igual que un pueblo que olvida, un pueblo con miedo es manipulable.
Con esto último me permito recomendarles una película que es una adaptación al cine de la novela gráfica "V for Vendetta" perteneciente a la editorial de DC Cómics. En ella se deja entrever a una sociedad que se venció por dicha dicotomía, en lugar de elegir por la esperanza de alcanzar las dos, libertad y vida.
Continuará el sábado…
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