Trabajadoras del Hospital General de la zona Número Uno que el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) tiene en la ciudad de Oaxaca, denunciaron el acoso y las amenazas de muerte, las cuales enfrentan desde que dieron a conocer el robo de medicamentos.
Leticia Real Vásquez, coordinadora de la farmacia en ese hospital, narró una serie de actos que incluye la rescisión de contrato y la paralización de las actividades “debido a que el bloque de la administradora (Teresa B. R.) aconseja a sus aliados que simulen laborar, saboteando mi plan de trabajo para que las actividades se acumulen después de mi horario”.
La primera denuncia por irregularidades en la emisión de recetas, solicitud y entrega de fentanil (narcótico que usa cuando un paciente respira con ayuda de un ventilador mecánico), la presentó la subdirectora médico de ese hospital, Donají Columba Martínez Martínez, el pasado 5 de marzo.
“Como es un medicamento controlado, tiene que tener un documento específico (previsiones) y salir con receta controlada y registrarse en libros específicos que no se llevaba desde el 2015, pero empecé a identificarlo a principios del 2019, por lo que presentó denuncia ante la Fiscalía General del Estado, la Secretaría de la Función Pública y al área Jurídica en la subdelegación del IMSS", indicó.
A pesar de las denuncias “se le dio carpetazo y ya no se hizo nada”, por el contrario, desde el 15 de mayo pasado el secretario general de la Sección XVIII del Sindicato del IMSS, Carlos Aragón Ziga, expidió un documento para solicitar a la delegada Concepción Rueda Gómez, “me retire de la jefatura de prestaciones médicas”.
Ese cargo que asumió el 20 de febrero tuvo que abandonarlo el 26 de junio pasado y regresó al puesto de la Subdirección Médica en donde se desempeña, pero ha enfrentado irregularidades en en su nombramiento y el retiro legal de su trabajo.
Además, junto con la coordinadora de farmacias, documentó hurto de expedientes y robo de medicamentos por parte de trabajadores de esa área, “tan sólo en abril -cuando hicimos el cotejo- hacía falta un promedio de 22 mil pesos”, como propofol, agente anestésico intravenoso.
Destacó Leticia Real que está siendo acosada brutalmente porque todavía está trabajando en el hospital, mientras que a Donají le rescindieron su contrato el pasado 4 de octubre, a pesar de que desde el 1 de agosto tiene una incapacidad por cirugía de columna.
