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Enluta COVID-19 al mundo, clima frío detonaría rebrotes

Foto(s): Cortesía
Redacción

La pandemia de nuevo coronavirus ha provocado al menos 1,034,396 muertos en el mundo desde que la oficina de la OMS en China dio cuenta de la aparición de la enfermedad en diciembre, según un balance establecido ayer por AFP en base a fuentes oficiales.
Desde el comienzo de la epidemia más de 34,989,300 personas contrajeron la enfermedad. De ellas al menos 24,127,400 se recuperaron, según las autoridades.


El sábado se registraron en el mundo 4,862 nuevas muertes y 309,093 contagios. Los países que más fallecidos registraron según los últimos balances oficiales son India con 940, Estados Unidos (689) y Brasil (599).


La cantidad de muertos en Estados Unidos asciende a 209,399 con 7,383,244 contagios. Las autoridades consideran que 2,873,369 personas sanaron.


Después de Estados Unidos, los países con más víctimas mortales son Brasil con 145,987 muertos y 4,906,833 casos, India con 101,782 muertos (6,549,373 casos), México con 78,880 muertos (757,953 casos) y Reino Unido con 42,317 muertos (480,017 casos).


Entre los países más golpeados, Perú registra la mayor tasa de mortalidad, con 99 decesos cada 100,000 habitantes, seguido de Bélgica (87), Brasil (69) y España (69).


China, sin tener en cuenta los territorios de Hong Kong y Macao, registró un total de 85,450 personas contagiadas, de las que 4,634 murieron y 80,621 sanaron totalmente.


Ayer, y desde el comienzo de la epidemia, América Latina y el Caribe sumaban 352,852 fallecidos (9,605,206 contagios), Europa 235,054 (5,725,828), Estados Unidos y Canadá 218,859 (7,547,664), Asia 143,339 (8,512,897), Medio Oriente 46,975 (2,057,119), África 36,336 (1,508,609) y Oceanía 981 (31,979).


Este balance fue realizado utilizando datos de las autoridades nacionales recopilados por las oficinas de AFP y con informaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).



 


¿Es gripe, resfriado o COVID-19?


Con la llegada del frío en Europa, la proliferación de resfriados, gripes y bronquiolitis, sobre todo entre los niños, complicará la tarea de los médicos a la hora de realizar diagnósticos, debido a que estas enfermedades comparten síntomas con el COVID, de nuevo en auge en el continente.


Síntomas parecidos


Tos, congestión nasal, fiebre, dolor de cabeza y de garganta, diarrea, cansancio... Estos síntomas pueden manifestarse con un resfriado, una gripe y el nuevo coronavirus. Para determinar si se trata o no de este último, solo hay una solución: el test PCR.


"Si tenemos tos, fiebre, dolor de garganta, dificultades respiratorias, lo mejor es consultar un médico y en caso de duda, someterse a un test PCR para que podamos aislar al paciente en caso positivo", afirma el doctor Serge Smadja, de la asociación francesa SOS Medecins.


Si no hay fiebre, es más probable que se trate de un resfriado. Pero también hay casos de COVID sin fiebre.


Para la hipótesis de la gripe, además de los síntomas clásicos (dolor de cabeza y musculares, tos seca, fatiga, escalofríos) está el hecho de que la fiebre (entre 39 y 40º C) aparece de forma brutal, desciende hacia el cuarto día y vuelve a subir durante tres días. Pero también es posible un doble contagio de gripe y COVID.


Un estudio estadounidense, publicado a principios de septiembre en la revista Jama, comparó los síntomas de niños hospitalizados por gripe y por SARS-CoV-2. En el segundo caso, los síntomas más frecuentes eran fiebre, diarrea o vómitos, dolores de cabeza, musculares y torácicos.


Un cuadro clínico sin fiebre pero con tos, fatiga y dificultades respiratorias puede corresponder al asma.


Finalmente las lesiones cutáneas, como "pseudo-sabañones" y erupciones, pueden ser indicios de COVID-19.


Para las infecciones típicas del invierno se aplican las mismas medidas de prevención: lavado de manos, utilización de mascarilla, distanciación física y ventilación de los lugares cerrados.



 


La diarrea


La diarrea es poco habitual en caso de gripe o resfriado, si bien es más frecuente entre los niños con gripe. En cambio, puede ser un síntoma de COVID.


Entre 15 y 30 % de los niños hospitalizados o examinados en consultas por COVID-19 presentan síntomas digestivos, como diarrea, por lo que es difícil distinguirlo de una gastroentiritis vírica, según la Asociación Francesa de Pediatría Ambulatoria (AFPA).


La diarrea puede ser además un síntoma de alerta de COVID entre las personas mayores.


Pérdida de olfato


Si se notan cambios en el olfato o el gusto, puede tratarse del nuevo virus. Pero "no es suficiente", según la pediatra Fabienne Kochert, de la AFPA, puesto que esto también puede suceder con gripes o resfriados, debido a la congestión nasal.


Según un estudio europeo publicado en la revista Rhinology, la alteración del gusto sería más importante cuando se trata de COVID que de un resfriado, afectando sobre todo el sabor amargo pero también el dulce.


Vigilar a los niños


Los estudios muestran que los niños son muy poco susceptibles de enfermar gravemente de COVID y que cuando se contagian, a menudo no tienen síntomas.


Pero a la vez "los menores de cinco años desarrollan entre 5 y 8 veces más enfermedades en invierno que los adultos y los niños más mayores", destaca la doctora Kochert.


Además del virus de la gripe y del rotavirus responsable de la gastroentiritis, en invierno también circulan los del resfriado (adenovirus, rinovirus, los otros cuatro coronavirus benignos...) y el responsable de la bronquiolitis, el virus respiratorio sincitial, que afecta sobre todo a los menores de dos años. 

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