De 2011 al 30 de junio de 2017 más de 78 mil menores de 19 años se embarazaron de manera temprana. Tan sólo en los últimos tres años y medio, 2 mil 66 de esos embarazos se registraron en niñas y adolescentes cuya edad es inferior a los 15 años.
Las cifras, corresponden a las atenciones que en esos lapsos brindaron los Servicios de Salud de de Oaxaca (SSO), cuyas unidades médicas y red hospitalaria tienen una cobertura del 59 por ciento.
El desconocimiento de los métodos anticonceptivos, uniones sexuales tempranas, el ejercicio de los derechos sexuales sin responsabilidad o incluso agresiones sexuales, son para el responsable estatal de planificación familiar, las principales causas de los embarazos adolescentes.
Incluso “hay mucha población adolescente” que inició su ejercicio de su sexualidad, conocen cuáles son y cómo se usan los métodos anticonceptivos, como se le conoce a la necesidad insatisfecha de anticonceptivos, la cual permite analizar la relación de los patrones reproductivos con el acceso a la anticoncepción.
La Comisión Nacional de Población (Conapo), con datos de la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID) 2014 reportó que en Oaxaca esa naecesidad insatifesfecha es de 7.6 por ciento, un dato superior al nacional que alcanza el 4.5 por ciento.
En el caso de las mujeres de 15 a 19 años son las que presentan mayor necesidad insatisfecha de anticonceptivos al reportar más del triple del indicador estatal, es decir 26.1 por ciento.
Señala además que los 17.7 años es la edad promedio en que las mujeres tienen su primera relación sexual y en la mitad de los casos no uso método anticonceptivo alguno, sino cuatro años después.
Lo preocupante es que 28 por ciento de las adolescentes que no usaron un método anticonceptivo en su primera relación sexual querían embarazarse, una cifra muy similar (28.6 por ciento) de las que no conocía un método y por arriba del 22.9 por ciento de las que no planeaba tener relaciones sexuales.
Así como son las adolescentes quienes en Oaxaca tienen una necesidad insatisfecha de anticonceptivos mayor que el resto de mujeres en edad reproductiva, son también el grupo de edad donde se registra el mayor número de embarazos no planeados o no deseados. Del total de adolescentes de 15 a 19 años embarazadas al momento de la encuesta, 61.1 por ciento dijo que no quería ni tenía ni prevía embarazarse.
Un embarazo a edades tempranas trunca las posibilidades que en torno a la educación puede tener una adolescente, perpetua las condiciones de pobreza y tiene implicaciones físicas y en la salud de la madre adolescente, incluyendo un incremento en el riesgo de mortalidad materna y desnutrición, así como bajo peso o trastornos del crecimiento en su hija o hijo.
Para el responsable de planificación familiar de los SSO, Jorge Iván Galindo Santiago, el foco rojo de embarazos adolescentes se encuentra en las menores de 15 años. Si bien de 2011 a 2016 la cifra de embarazos en adolescentes menores de 19 años pasó de 13 mil 357 a 10 mil 136, es una cifra menor al 20 por ciento.
Lo ideal es que la dismunición rebase el 30 por ciento o hasta alcance el 50 por ciento, como lo plantea los objetivos de la Estrategia Nacional para la Prevención del Embarazo en Adolescentes (ENAPEA).
