Cada vez la consciencia toca a más personas que se ocupan del auto cuidado y de procurarse mejores relaciones tanto íntimas, como personales y laborales. El clavado interior requiere valor y disposición para conseguir mejores escenarios. Estas claves son las que año con año, desde hace una década, la docente y conferencista Yuliana Arbeláez propone en los talleres que imparte en el estado.
La fundadora de la escuela Ghenesis -en Roma, Italia- compartió su técnica que fusiona las constelaciones familiares y el rebirthing en cinco talleres, a través de los cuales este añon los oaxaqueños aprehendieron de su experiencia en varios temas, como las relaciones amorosas, la prosperidad, la autoestima y el funcionamiento de la mente.
En entrevista, compartió que todo el tiempo los seres humanos deben estar conscientes de que las situaciones desfavorables tienen sólo que ver consigo mismos: "es una trampa decir que el otro tiene la culpa, porque el tú no puedes ser tú hasta que no seas yo, con yo. El matrimonio más importante es la unión con nosotros mismos. Si nosotros estamos separados de nuestro centro y en conflicto, lo que crearemos afuera es otro conflicto".
Yuliana ha sido testigo del milagro que el respiro hace en las personas, al expandir la conciencia, soltar patrones, romper lazos y pactos, para vivir plenamente.
El trabajo personal es fundamental si queremos crear una sociedad nueva, coincide la conferencista internacional, y para ello cada persona necesita crear una consciencia nueva y hacer trabajo personal. Amarse a sí mismo podría ser una práctica fundamental para todo ser humano, sin mebargo muchos aún ni siquiera se han dado cuenta de que no la ejercen.
"Necesitamos romper paradigmas, ampliar la consciencia y hacer una nueva escala de valores en la que el amor sea una prioridad en nuestra vida, no el dinero ni lo material, pero hablo de que esa prioridad del amor incondicional debe ser por nosotros mismos, no puede uno dar nada a nadie que no se haya dado antes. Yo no puedo perdonar si no sé perdonarme a mí y no puedo dar compasión, si no tengo compasión conmigo misma".
Los constructos del amor
Yuliana Arbeláez afirma que lo que las personas suelen llamar amor a un concepto que nada tiene nada que ver con esta fuerza creadora. Se acostumbra a llamar amor a la posesividad, pero en realidad a lo que llamamos amor son dependencias totales: cada necesidad no resuelta en uno mismo genera apego.
"Si tengo una necesidad de compañía y me siento sola, pienso que es el otro el que me llenará esa necesidad y comienzo a crear una dependencia, si yo me la resuelvo y me doy cuenta que estoy conectada conmigo misma no necesito nada afuera. La cosa paradójica de todo esto es que cuando ya no necesitamos nada, todo nos llega".
Al responder sobre cómo define el amor incondicional, la coach apuntó que ella parte de la idea de que el amor es la fuerza creadora de todo el universo. El amor, aseguró, no quiere sino amar, no desea otra cosa, no le interesa recibir.
Cuando no hay amor, sino prostitución emocional -ejemplifica- es cuando los padres condicionan a los hijos a que si no se portan bien, no los amarán o, cuando alguien pretende que el otro sea como uno mismo, para poder complacerlo con afecto; eso no tienen nada que ver con la fuerza creadora del amor.
"El amor ama incondicionalmente y quiere sólo amar. Abrir el chakra del corazón es fácil, yo propongo: hacer del bien el secreto. Es decir, dar sin que nadie más sepa que se está dando. Por ejemplo, mandar comida a una familia que no tiene, o ayudar a alguien que necesita algo, pero sin esperar que esto venga de vuelta. Pretendemos que cuando damos, recibiremos algo a cambio y lo primero que debemos de descubrir es que eso no es amor".
Y es precisamente cuando el ser humano está en el dar amor y no espera nada a cambio que experimenta la satisfacción de dar, no de recibir y cuando es verdaderamente real, regresa en cantidad y se vuelve un flujo. Cuando se da algo esperando recibir, no se regresa, porque hay un bloqueo a priori.
No hay cultura emocional
Yuliana Arbelaez, quien imparte talleres alrededor del mundo, subrayó que el ser humano no ha gestado una cultura emocional: "nos dan otras asignaturas, pero nadie nos pregunta en la mañana cómo nos sentimos, qué pasa en casa -y en casa nuestros padres han recibido una educación de un cierto tipo, así que esta repiten los modelos- y por ello tenemos una sociedad construida a partir del cerebro izquierdo, con patriarcado y hemos perdido las funciones femeninas del cerebro derecho, que es el creativo".
La coach puntualizó que en la sociedad está pasando por un momento histórico en que: o se llega a un equilibrio y se trabaja colectivamente, o se acabará con el planeta. Cierta de que el ser humano tiene mucho conocimiento, cree que lo que hace falta es la sabiduría para utilizarlo para el bien de todos. Es por ello que su propuesta constante es trabajar en uno mismo.
