Los 14 días de aislamiento obligado tras una prueba positiva a SARS-CoV-2 fueron para el director del Hospital Regional Presidente Juárez del ISSSTE, Jesús Gonzalo López Cruz, la experiencia personal más difícil, “era despertar para preguntarme cómo estaría mañana”.
En medio de quejas por falta de insumos y contagios entre personal de ese nosocomio, el domingo 17 de mayo López Cruz la prueba de laboratorio le confirmó que adquirió la nueva enfermedad que apareció en Wuhan a finales de diciembre.
Identificar si fue en el hospital o dónde se contagió no lo puede decir porque no lo sabe con certeza. “Podría ser que me infecté en el hospital, porque atiendo pacientes, tengo reuniones, pero no lo sé”, además que en su familia no hubo otra persona que manifestara síntomas.
“Cumplí las indicaciones. Desde el momento que una persona sabe que es positiva a SARS-CoV-2 se debe resguardar, porque hay gente que es positiva y asintomática y anda en la calle; yo entiendo la cuestión económica, pero sin vida el dinero no importa”, reflexiona.
Aislamiento y vigilancia médica
Aunque no hay un tratamiento específico para la COVID-19, considera que si hay uno preventivo que evita “consecuencias fatales”, pero lo más importante es “aislarse, consultar a tu médico y llevar las indicaciones al pie de la letra”.
La vigilancia de los signos vitales, como la frecuencia respiratoria y cardiaca, la presión de oxígeno y temperatura, debe ser diaria, además de otros síntomas que se puedan presentar, como problemas gastrointestinales, malestar corporal o cefalea.
“Si una persona cumple al pie de la letra el aislamiento y la vigilancia médica, tenemos más posibilidades de superar la COVID-19 porque no hay tratamiento específico”, sin olvidar que las dificultades para respirar o falta de aire debe ser una señal de alarma.
Panorama complicado
Con su experiencia vivida como enfermo de COVID-19 y director de un hospital que ha visto a dos pacientes que tras bajar del taxi fallecieron unos pasos antes de llegar al área de valoración, no tiene duda que Oaxaca enfrenta la parte más difícil de esta pandemia.
Si la gente no quiere creer o abrir sus ojos a esta realidad lo que va a experimentar Oaxaca es “la multiplicación de más casos” porque se experimenta la etapa de transmisión comunitaria.
“He visto tres familias enfermar por completo. Es importante el aislamiento, yo sé que la economía nos va a pegar, pero lo más importante es tener vida y si vamos a salir de casa debemos limpiar todo al regresar”, insistió.
Consideró que la prioridad tras su reintegración al Hospital Regional del ISSSTE es asegurar los insumos y equipo de protección de sus compañeros, para que “hasta dónde se pueda demos la atención”, ya que sería difícil llegar al punto donde tendrían que priorizar a quién se le deja morir y a quién se le intenta salvar.
“Si una persona cumple al pie de la letra el aislamiento y la vigilancia médica, tenemos más posibilidades de superar la COVID-19 proque no hay tratamiento específico”.
Jesús Gonzalo López Cruz
Director del Hospital Regional Presidente Juárez del ISSSTE
