Pasar al contenido principal

Debido a la pandemia de COVID-19, padecen menores de Oaxaca nuevos trastornos emocionales

Foto(s): Cortesía
Citlalli López Velázquez

Nuevos trastornos mentales surgirán al término del confinamiento, por ahora ya se están presentando signos agudos de estrés, irritabilidad, ansiedad, retrocesos en las etapas de desarrollo, reacciones violentas y hasta cuadros de depresión.


Entre más tiempo dure la pandemia mayor es el riesgo para la salud mental, que implica ver el mundo a través de una pantalla, manifestó el psicólogo, especialista en terapia familiar y académico, con 27 años de trayectoria, Héctor Torres Hurtado.


“He tratado niños en los últimos meses que tienen una gran depresión, no se quieren ni bañar, están todo el día en pijama, se muestran rebeldes y agresivos, ya no se quieren conectar a clases. Pasa que se alteran sus horarios de sueño y de comida. Está alterada esa estructura que proporciona la escuela y hay que proporcionarla en casa. Tener horarios y cumplirlos, establecer una disciplina, asignarles tareas domésticas, diseñar una rutina, porque esto no se va a acabar pronto”, sugirió el especialista que ha sido catedrático del Tecnológico de Monterrey.


Y es que luego de casi un año de no acudir a las aulas, sin interacción con sus pares, ya se observan consecuencias en la conducta de las y los pequeños, desde preescolar hasta la adolescencia. 


“Las consecuencias reales de la pandemia apenas las estamos viendo de lejos, es como estar viendo a la distancia un huracán. Estamos en el territorio de lo desconocido, no sabemos realmente qué va a ocurrir cuando esto pase”, aseveró el maestro en Psicología Clínica por la Universidad de Las Américas CDMX.


La destrucción de la vida como la conocíamos antes del COVID está provocando un desequilibrio en todos, padres y madres de familia también están sometidos a un estrés constante derivado del trabajo en línea, de reuniones virtuales a todas horas, en fin de semana o por las noches, problemas económicos, las labores del hogar y aunado a ello, apoyar en el aprendizaje de hijas e hijos, les provoca un cansancio y reacciones violentas, regaños, que inciden directamente en el ánimo de los menores.


“Los niños están sufriendo violencia y no se habla mucho de ello, gritos, descalificaciones, los padres pierden la paciencia rápidamente, lo cual provoca reacciones en los menores”, planteó el terapeuta.


A madres, padres y cuidadores de menores les recomendó el juego como terapia y distracción: “Jueguen con sus hijos, diviértanse en familia, vuelvan a los juegos de mesa para no estar todo el día frente a las pantallas.  Y así  como se habla de la inmunidad de rebaño apelo a la “resiliencia de rebaño”, entre todos irnos adaptando, ser más empáticos, más tolerantes, nadie la está pasando bien y se trata de sobrevivir”, concluyó el psicólogo.

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.