La jefa de Gobierno de Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, ha declarado que la capital se encuentra en una emergencia ante el aumento de casos de coronavirus. La alcaldesa ha presentado este viernes una situación de alerta porque la ocupación de las camas en los hospitales está ya al 74% de su capacidad.
“Queda una semana para la saturación hospitalaria”, ha advertido. Sin embargo, la ciudad sigue sin pasar, de momento, a semáforo rojo, aunque hoy Sheinbaum ha rechazado definir a la capital en “naranja al límite” como había hecho las últimas semanas.
“El color del semáforo epidemiológico lo define el Gobierno federal”, ha dicho. Mientras, ha insistido una y otra vez, ante las preguntas de los periodistas, que lo importante es el llamamiento de alerta por covid-19. Por su parte, el gobernador del vecino Estado de México, Alfredo del Mazo Maza, ha anunciado que todos los negocios no esenciales cerrarán a partir de las cinco de la tarde a partir del próximo lunes.
La capacidad hospitalaria de la capital está en los niveles que se alcanzaron en mayo, según datos del Gobierno de la ciudad, pero se ha ampliado el número de camas hasta las 6.959. En estos momentos hay 4.454 ocupadas.
Después de esta semana en la que se han acelerado todavía más los contagios, la ocupación está al 78% en las camas generales y al 62% en las que cuentan con ventilación respiratoria. Así, la capital acumula cuatro semanas de crecimiento sostenido de ingresos en los hospitales.
Solo desde principios de diciembre, hay un 10% más de hospitalizados, que llegan a los 400 diarios (eran 227 en septiembre e incluso menos que ahora, 363, en junio).
Con estos datos, la jefa de Gobierno casi ha suplicado a la población que se quede en casa. Sheinbaum ha reducido a cinco reglas el decálogo que presentó la semana pasada con el presidente Andrés Manuel López Obrador para bajar la curva de contagios.
Estas son quédate en casa, si tienes que salir a trabajar o por motivos esenciales usa cubrebocas y mantén la sana distancia, no hacer fiestas ni posadas ni reuniones familiares (con excepción de la familia conviviente), que solo una persona del hogar salga a hacer las compras, y aislarse si alguien es positivo.
La alcaldesa se ha enrocado en estas recomendaciones, que son las mismas desde el inicio de la pandemia, pero con el matiz agravado de las fiestas navideñas, para no justificar por qué la ciudad no pasa a semáforo rojo si ha alcanzado los requisitos para hacerlo.
Ha anunciado que este viernes tendrán lugar varias reuniones con las cámaras empresariales para pactar limitaciones en las zonas con mayor movilidad. Las restricciones se anunciarán mañana. Sin embargo, Sheinbaum defiende que la apertura de los comercios no son el problema.
“El mayor número de contagios se ha demostrado que se da en lugares cerrados, en fiestas y reuniones familiares masivas, donde se pierde la sana distancia y el uso de cubrebocas. La mayor transmisión se da por los aerosoles, las gotitas emitidas al respirar. Hay ciudades que han tenido cerrados ciertos negocios y aun así se ha incrementado el número de contagios”, ha argumentado.
Ciudad de México ha registrado desde el inicio de la pandemia casi 250.000 contagios de covid-19 y 14.400 fallecidos. Actualmente, más de esos 25.000 de estos casos están activos. En todo el país se superan los 1,2 millones de diagnosticados y los 112.000 decesos. México se ha convertido es el cuarto país del mundo con mayor número de muertos por coronavirus.
