Pasar al contenido principal

Cáncer infantil: mueren esperando fármacos en el Hospital Civil

Foto(s): Cortesía
Citlalli López Velázquez

Oaxaca.- José Roberto Morales Pérez tenía tres años de edad y el peso de un bebé de seis meses cuando falleció en la cama del hospital civil Doctor Aurelio Valdivieso, en la capital de Oaxaca. Durante un mes  estuvo en espera de la administración de un nutriente (alimentación parenteral) necesario para enfrentar la leucemia linfoblástica aguda.


José y otros 19 niños y niñas murieron durante el 2015 como consecuencia de la falta de medicamentos generada por desvío de recursos etiquetados al rubro de gastos catastróficos del Seguro Popular hacia salarios.


José Ramón Santos López, padre del menor de edad, empuña en sus manos un expediente con recetas médicas, todas con el sello “no surtido”, que hacen referencia a la alimentación parenteral, así como a otros insumos que no fueron cubiertos por el Seguro Popular.



El hombre de 23 años, dedicado al servicio de mototaxis, aguanta el dolor que pasa por su mente, como una herida fresca, y comienza a relatar.


Luego de una serie de estudios realizados, el 20 de junio de 2015, José Roberto fue internado en el hospital civil Doctor Aurelio Valdivieso por estar afiliado al Seguro Popular. Unos días más tarde recibió su primera quimioterapia, situación que derivó en una colitis neutropénica que le perforó el intestino y generó la necesidad de realizarle una primera cirugía.


Debido a los estomas (aperturas realizadas quirúrgicamente en el estómago), los médicos determinaron que no podría ingerir alimentos y que debería suministrarse nutrición parenteral total (NPT) para que el infante no cayera en una desnutrición.


El suplemento fue suministrado por un lapso de 12 días, hasta el 15 de noviembre que dejaron de aplicarlo por falta de pago del Hospital Civil a los proveedores, afirma la denuncia penal interpuesta por la familia del menor de edad ante la Fiscalía General de Justicia del Estado.


“Todos los días me veían en el área administrativa. Yo iba a suplicarles que le suministraran esa nutrición. Éramos varios papás que pedíamos lo mismo, la mamá de Selena, de Yanet, de Óscar. En uno de esos días acudí a ver al contador Fabricio, quien era el que autorizaba las compras. ´Yo le vengo a suplicar, mi hijo está en quirófano y necesita su nutrición, porque al salir necesita recuperarse´. Me preguntó: '¿Hace qué tiempo lo metieron a quirófano?', le dije: 'Hace 15 minutos'. Él me indicó: 'Vaya y cancele la cirugía'. Pero quién era yo para pedir eso. Ellos empezaron a murmurar y dijeron que no había recursos para pagar el nutriente”, recordó.


Para ese entonces, el menor de edad ya había sido sometidos a otras cinco operaciones de las cuales había salido con éxito, a pesar de que durante un mes no recibió el nutriente necesario.


Después de la última intervención quirúrgica, José Roberto pasó tres días más a la espera de la alimentación parenteral, por lo que Santos López determinó presentar una queja ante la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO) para denunciar la falta de medicamento. La queja fue aceptada bajo el número de expediente DDHPO/1873/(01)/ OAX/2015 con fecha tres de diciembre de 2015, un día antes de que José Arturo muriera desnutrido.


Al iniciar el expediente, la defensoría solicitó a la autoridad señalada como presunto responsable, un informe detallado y completo en relación a los hechos ocurridos en el caso de José Arturo.


Al cuarto día sin el suministro de la alimentación parenteral, y tras la insistencia del padre, personal de administración condicionó a Santos López la entrega del insumo a cambio del pago de dos mil pesos, equivalente al costo del medicamento.


“Yo les pedí que me echaran la mano, que le pusieran el medicamento con la promesa de que conseguiría el dinero para pagarles. El contador (Fabricio) me hizo comprometerme para que pagara el dinero al día siguiente, serían cuatro mil pesos porque eran para dos días”, recordó.


Al día siguiente, ya con el cuerpo muy adelgazado y débil por la falta de nutrientes, la alimentación parenteral llegó para José Arturo. “Ya sólo le aplicaron media bolsa de nutrición porque mi hijo, después de cuatro días sin el alimento, falleció. Todavía llegaron a decirme 'aquí está su nutrición', pero ya para qué”.


La serie de carencias en el Hospital Civil agudizada después de septiembre con la pérdida de la acreditación por falta de insumos. Iba desde la falta de pañales, antibióticos, guantes, entre otros gastos; situación que afectó de manera general a todos los pacientes internos en el nosocomio.


“Adela” es madre de Yanet, de nueve años, quien fue internada en el Hospital Civil la misma fecha que José Arturo y que de igual forma falleció el 4 de diciembre en su domicilio, después de la menor pidiera a su madre sacarla del hospital para poder morir de manera tranquila en casa.


Ella recuerda que en tres ocasiones Yanet fue dada de alta e internada de nueva cuenta para llevar el seguimiento del tratamiento contra la leucemia linfoblástica aguda. “Los médicos siempre nos decían que ella iba bien contra la enfermedad. Yo le decía: ' vamos a salir de ésta”.


“Adela”, es madre soltera. Además de Yanet de 9 años, la mujer tenía a su responsabilidad a dos niños de 8 y 12. Antes de que su hija enfermara se dedicaba a la venta de tacos en una comunidad de Tlacolula.


En la última ocasión en que Yanet fue internada –recuerda "Adela"– durante un mes no recibió alimentación parenteral, situación que la debilitó en extremo: “Yo andaba para arriba y para abajo tratando de conseguirlo, pero siempre nos decían que no había dinero para comprarlo”, relata.


“Ya toda debilitada, mi hija me dijo: 'Mami mejor vámonos, sáqueme de aquí y vámonos a la casa pase lo que pase. Si de todas maneras me voy a morir, ¿qué hago en este lugar?, sólo estoy sufriendo'. Así que me la llevé. Otros cuatro días estuvo en la casa, a los dos días ya no hablaba nada y falleció el 4 de diciembre”.


Antes de perder la acreditación en el área de oncopediatría, el hospital operaba con menos de un 40 por ciento de medicamentos citotóxicos, es decir, los específicos para la atención de cáncer; así como antimicóticos, esenciales por ser de uso frecuente.


En el escritorio de los Servicios de Salud de Oaxaca quedaron al menos cuatro escritos solicitando medicamentos por 3 millones de pesos para reactivar el área. El recurso nunca llegó.



Desde enero de este 2016, el área de oncopediatría quedó desmantelada tras la pérdida de acreditación por la falta de insumos, mismos que dejaron de ser suministrados debido a la no comprobación de 12 millones de pesos ejercidos en 2012 de la línea del Seguro Popular.


En contraste, de acuerdo con datos generados en la subdirección general de Administración y Finanzas, el flujo de efectivo por el programa de gastos catastróficos de 2011 a 2013 fue de 64 millones 364 mil 933 pesos sumados a los generados en 2014, aseguraba la operación del área hasta el último mes de 2015.

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.