El juzgado número 11 con sede en la ciudad de Oaxaca tuvo que fallar en favor de Juan Salvador Castillo Sánchez para que en el Hospital de zona número 1 agilizaran la atención médica que aún lo tiene con el riesgo de la amputación del pie derecho.
Desde el 14 de marzo pasado que ingresó a ese hospital con las lesiones que le ocasionó un autobús de la línea Fletes y Pasajes cuando embistió el trailer en el que Juan Salvador transportaba láminas de asbesto a la Ciudad de México, ha constatado que para la institución su salud sólo es un número.
“Las enfermeras te tratan bien y los internos a veces también te dan la atención, pero los directivos te ven como un paciente más o un número más de cliente, con mucha comodidad e indiferencia, porque ellos están bien”, lamenta desde la cama 152 del hospital.
El de 25 años que es originario de San Juan Bautista Tuxtepec, radicado en la Ciudad de Oaxaca por la pequeña empresa que tiene, cuestionó que la atención solo mejore cuando las personas se quejan.
Desde su ingreso a la clínica “la atención fue la necesaria”, pero el pasado martes se empezó a preocupar cuando su pierna derecha comenzó a oler feo y los lavados quirúrgicos que requería sólo eran superficiales.
Redes sociales
Una vez que hizo público su caso en Facebook y que interpuso un amparo contra el instituto por la mala atención, el miércoles lo metieron por sexta vez a quirófano y le retiraron la parte necrosada en su pierna.
La madrugada del pasado 14 de marzo, mientras el tráiler que acompaña para resguardar la mercancía que entregaría en la Ciudad de México transitaba por la carretera de cuota Oaxaca Cuanopalan, sufrió un desperfecto cerca del kilómetro 145.
Juan Salvador se bajó del trailer y pasaba de un tanque a otro diesel. Ya habían pasado varios carros “y nos habían visto”, el trailer tenía las intermitentes encendidas, pero él estaba de espaldas cuando escuchó el estruendo.
Al principio no entendía que un camión de pasajeros hacía que el trailer se deslizara y sólo pensó que iba a morir, pero las llantas sólo le pasaron rozando, alzó su brazo izquierdo, lo que hizo que el cuerpo de Juan Salvador girara.
Juan Salvador terminó con el brazo izquierdo roto y el pie derecho atrapado entre las llantas de la jaula del trailer.
Aseguradora no acepta daños
Si la aseguradora de Fypsa hubiera aceptado los daños, cree que él hubiera tenido la posibilidad de ser atendido en una clínica particular. Ha tenido que demandar a la empresa camionera para exigir a reparación, tanto de los daños a la mercancía, el trailer, como por las heridas en su cuerpo.
“Yo no sé si ahorita el pie se me siga pudriendo o si va a volver a oler feo, está en carne viva, pero tengo riesgo de infección, se tienen que hacer más lavados, ya quitaron todo lo que estaba necrosado, pero me da miedo que no me vuelvan a atender bien”, denunció.
