China intensificó ayer las medidas de aislamiento y de control para evitar la propagación del coronavirus que ha causado 56 muertos y provocado una “situación grave”, advirtió el presidente Xi Jinping.
"Mientras tengamos una confianza firme, trabajemos juntos —prevención científica y tratamientos— con políticas precisas, seremos, con seguridad, capaces de ganar la batalla”, afirmó Xi.
El número de muertos por el virus en China subió a 54, después de que las autoridades de la provincia de Hubei informaran de 13 nuevos fallecimientos y 323 nuevos casos confirmados, sumando un total de mil 975 infectados.
Además, anunció la ampliación del cordón sanitario, aislando a cerca de 56 millones de personas. Las autoridades sumaron otras cinco ciudades de la provincia de Hubei a las 13 en las que regía la cuarentena.
El virus ya está presente en cuatro continentes. El nuevo coronavirus es de la familia del SRAS (Síndrome Respiratorio Agudo Severo), que en 2002-2003 mató a 774 personas en el mundo.
Un estudio de los primeros casos muestra que la tasa de mortalidad del virus, llamado 2019-nCoV, “es, de momento, de menos del 5%”, indicó el profesor Yazdan Yazdanpanah, experto francés de la Organización Mundial de la Salud.
