No fue durante su práctica médica en clínicas particulares u hospitales públicos, sino “en la calle” donde al menos 13 integrantes del gremio médico oaxaqueño adquirieron COVID-19.
Además del deceso del médico Óscar G. S. M., originario de Tamazulápam del Progreso y quien falleció el pasado viernes, el titular de los Servicios de Salud de Oaxaca, Donato Casas Escamilla, confirmó que otra docena de integrantes de ese gremio adquirieron la enfermedad respiratoria.
“Las cifras van cambiando muy rápidamente. La gran mayoría de médicos se infectaron en la calle, no en los hospitales. Algunos están en los hospitales, no todos están graves, pero hay otros que se mantienen en aislamiento”, detalló para este diario.
De manera extraoficial, personal del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) detalló que al Hospital de Zona Número Uno Doctor Demetrio Pardo ingresó en días recientes un ginecólogo que se desempeña en el ámbito privado.
Las versiones del personal permitieron saber que por su condición de gravedad fue necesario iniciar un tratamiento con plasma convaleciente, transfundido de un paciente que hace alrededor de un mes superó la COVID-19.
Además del ginecólogo en el área COVID-19 de dicho hospital hay familiares de otros dos médicos, quienes dieron positivo a las pruebas.
Casos, sin descender
Casas Escamilla no dio detalles del tratamiento de plasma convaleciente, pero aseguró que se siguen realizando las pruebas y trámites para que las instancias oficiales autoricen su práctica en Oaxaca, como lo anunció en días anteriores.
Reconoció la valía que en estos momentos de pandemia representan doctoras, médicos, personal de enfermería y todas aquellas personas que permiten que un hospital funciones, por lo que llamó a respetarles y evitar agresiones.
Recordó que estas fechas, en las que se han confirmado tres o hasta cuatro defunciones de COVID-19 por día, “son los más críticos” y todavía se ignora cuándo los casos empezarán a descender.
“Dependemos de algunos números para hacer proyecciones y saber si ya llegamos al tope o el pico más alto de la pandemia que dura alrededor de 12 semanas. Tenemos de esperar esta semana para saber cómo va evolucionando”, agregó.
“Las cifras van cambiando muy rápidamente. La gran mayoría de médicos se infectaron en la calle, no en los hospitales".
Donato Casas Escamilla, titular de los SSO
