Trabajadores del Hospital Regional Presidente Juárez del Instituto Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) urgieron la intervención de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) y Protección Civil para que revisen las condiciones en que opera el nuevo edificio de urgencias.
Tras demoras para su terminación, el nuevo edificio se entregó en noviembre, pero desde enero pasado presentó fallas en las instalaciones eléctricas que ponen en riesgo la seguridad de pacientes y del personal que ahí labora, tanto administrativos como del área de urgencias, quirófano, tococirugía y patología.
“Que nos expliquen qué tantas gestiones han hecho a nivel nacional, qué respuestas han tenido y ver las estrategias para que esto se agilice y solucione, de lo contrario tendremos que recurrir a otras instancias”, advirtió en una conferencia de prensa la delegada sindical, Margarita Díaz Navarrete.
Su dicho fue reforzado por el delegado suplente, José Luis Acevedo Mascarua, quien advirtió de una serie de vicios ocultos y anomalías que ponen en riesgo la integridad del personal que labora en ese edificio del hospital más grande que el ISSSTE tiene en Oaxaca.
“Que la empresa venga y se responsabilice de los trabajos que hicieron”, demandó, además de considerar la posibilidad que en las instalaciones eléctricas posiblemente se hayan usado “materiales de mala calidad”, lo cual han hecho saber mediante varios oficios a la dirección del hospital, sin que tengan una respuesta.
Trabajar a pesar del riesgo
“Se sabe que la instalación está mal, pero ahí estamos”, expresó la enfermera general Manuela García Santos, quien portaba una cartulina exigiendo mejores condiciones de seguridad en la labor que desempeña en el área de urgencias.
“Desde que empezó a operar esa área sabíamos que se recibió mal, pero aún así teníamos que laborar”, justificando el riesgo que corre en “el amor a nuestro trabajo y el compromiso con el paciente”.
Los problemas van desde “conectar algo y que no funcione”, no poder regular el clima para pacientes con neumonía o que se desconectan las tapas de oxígeno, o que “al hacer falso contacto se vaya el aire acondicionado".
“Yo estoy viendo que esto va a colapsar y a la mayor brevedad posible debe intervenir Protección Civil y Cofepris porque el hospital no cumple con toda la norma que requiere la atención de la salud”, expuso Jaime Sabino, del área de mantenimiento de ese hospital.
Qué denuncian
Malos manejos administrativos, escasez de medicamentos y falta de pago a suplentes.
De acuerdo con los empleados de base, en este hospital se compran insumos médicos hasta 68 por ciento más caro.
También aseguraron que la dirección de la unidad médica adquirió dos lavadoras para la limpieza de ropa hospitalaria que no funcionan.
Afirman que la ropa hospitalaria se lava en una lavandería que es propiedad de familiares de Claudia Tovar Carrillo, subdirectora administrativa del hospital.
Además de ese “alto riesgo que estamos corriendo”, existe la inconformidad por falta de personal eventual en áreas como lavandería, por lo que se colocaron cartulinas donde se expresaba que la ropa del hospital se envía a un negocio familiar.
“Desconozco realmente esa situación, no tengo evidencia, pero lo que sí puedo decir es que hace falta ropa por la falta de personal eventual”, además de que está incompleta la plantilla en esa área.
Esa problemática fue denunciada desde febrero pasado, cuando se hizo público que había pagos atrasados para personal eventual de áreas como lavandería, cocina, urgencias y hospitalización.
