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Taxistas, en la mira de maleantes

Foto(s): Cortesía
Tomás Martínez

"Al salir de casa, lo primero es encomendarse al primerísimo, porque uno nunca sabe si va regresar a casa, va a sufrir un accidente, un asalto o una tragedia. Incluso, algunos afirman que han tenido la mala fortuna de ser interceptados por fantasmas.

 

Encomendarse a Dios

 

 

“Para mí, el taxi fue creado para coadyuvar en las necesidades de las personas que no cuentan con un vehículo o de aquellas para las que el transporte urbano no satisface sus necesidades, pues tienen prisa por llegar al trabajo, domicilio, hospitales, y se requiere de un vehículo pequeño que tenga la capacidad de desplazarse por la ciudad; aparte, con el conocimiento y pericia del conductor de buscar vías alternas, sobre todo por los bloqueos y el tráfico, para llevarlos a su destino”, expresó el "ingeniero en navegación terrestre", mejor conocido como taxista, Jafet Martínez.

 

 

Jafet conduce el taxi 299 del sitio Libertad. Indica que para ser taxista se requiere de mucha suerte y fe, porque al salir de su domicilio se despiden de su familia y no saben cómo van a regresar: “En el camino puedes chocar, te pueden chocar, o en los casos lamentables, sufrir un asalto.

 

 

"Por ello, al salir te tienes que encomendar al primerísimo, dependiendo de tu creencia, y tener mucha fe; porque hay muchas personas que han sufrido asaltos y casos lamentables en los que pierden la vida”, agregó.
El entrevistado sostuvo que siempre trabajan a la defensiva porque cuidan de no atropellar a un peatón distraído que lleva audífonos, a un ciclista que va en sentido contrario, a un motociclista que zigzaguea entre los vehículos, o incluso a otros automovilistas.

 

 

 

 


 

 

Asaltado... ¡por policías!

 

 

La madrugada del sábado 18 de junio del 2016, Gerardo conducía la unidad del sitio Gigante, y al circular por calles de la colonia Reforma se sintió cansado y decidió estacionarse en la calle de Las Rosas para reposar un instante.
Eran las 02:15 horas cuando sintió que alguien le hablaba. Eran los elementos de la policía vial que lo despertaron y le dijeron: “Estaciónate bien”.
Gerardo encendió el vehículo y se echó de reversa, pero en ese momento se dio cuenta que estaba bien estacionado.
Al buscar sus pertenencias descubrió que su cartera estaba tirada en el piso; también habían desaparecido dos teléfonos celulares, el micro del radio de comunicación y la antena de su vehículo.
De inmediato siguió a la patrulla de la policía vial municipal, que huyó sobre la calle de Palmeras, pero ya no logró alcanzarla, ya que ésta aceleró más. Fueron, nada más y nada menos que los policías viales quienes lo asaltaron mientras dormía dentro de su unidad de motor, expresó.
 

 

 

Casi pierde la vida en asalto

 

 

Con más de 15 años como taxista, el Pollo recorre a diario las calles desde las 16:00 horas, hasta las 02:00 horas del día siguiente. Sólo duerme un poco, pues también labora en una oficina de Gobierno.

 

 

De su trabajo, el Pollo guarda buenos y malos recuerdos, como hace cinco años, cuando circulaba sobre la carretera federal 175 e iba a ser asesinado por tres personas que lo abordaron en Santa María Coyotepec y pidieron un servicio a San Agustín de las Juntas.

 

 

“Los 'modulé' (abordé) en la carretera 175. Un chavo con su cerveza se sentó en el asiento del copiloto y  una joven se sentó en la parte trasera. De pronto, el chavo me dice: 'hasta aquí llegaste'. Yo les dije: 'llévate el carro si quieres, el dinero'; pero la joven dijo que no querían dinero y que me descuentan (golpean) de un botellazo”, menciona.
El Pollo, en su reacción, decidió virar contra unos árboles y antes de chocar, frenó y los ocupantes se golpearon. Fue herido de una puñalada que a punto estuvo de llegar al pulmón. Los presuntos responsables fueron detenidos y quedaron a disposición de un juez; en tanto, el Pollo estuvo tres días en el hospital.

 

 

Por ello, hoy pide que regresen los módulos de vigilancia que existían en las entradas de la ciudad capital, porque los policías ya sabían que cuando les daban la licencia volteada, era señal para revisar a los pasajeros.
 

 

 

Historias de terror

 

 

Mientras todos duermen, en las calles de la ciudad pasan cosas raras, y testigos de ello han sido los taxistas, que incluso se han visto afectados en su estado emocional y de salud.
El Pollo, taxista de hace varios años, cuenta las leyendas urbanas que muchos ruleteros conocen, muchas de las cuales incluso ha vivido personalmente.

 

 

Una madrugada de abril del año 2014, circulaba con su taxi del sitio Reforma sobre la calle Venus de la colonia Estrella. Al llegar a la esquina con la calzada Héroes de Chapultepec, observó que un señor bien vestido le hizo la parada y le pidió un viaje a la central camionera.

 

 

El hombre subió al asiento trasero, posó su mano derecha sobre el hombro del taxista y le dijo: “Mira, ¿quieres ser rico?”, al tiempo que abría un maletín lleno de dinero.

 

 

Un viento frío recorrió el cuerpo del Pollo, quien rechazó la oferta. El trayecto fue en silencio, y al llegar a la avenida central se estacionó, pero nunca se dio cuenta en qué momento el pasajero descendió. Otros taxistas llegaron y todos observaron que en el asiento trasero estaban cuatro brillantes monedas de diez pesos.

 

 

00:05 horas, jueves 5 de abril del 2012. El taxi 598 del sitio Reforma circulaba en la calzada del Panteón luego de dejar un pasaje, cuando una joven vestida de blanco le hizo la parada.

 

 

“Me llevas frente a las escaleras de la iglesia de La Soledad”, dijo la joven, y abordó la unidad de alquiler. El trayecto fue normal, pero al llegar en la calle de Morelos, la joven descendió y pidió esperar unos minutos para ir por el dinero.
La joven nunca regresó y el taxista quedó hipnotizado. Sólo con unos soplos de mezcal reaccionó.
Otras leyendas cuentan sobre una mujer que se aparece en la avenida Ferrocarril, de Santa Cruz Amilpas, y sobre un joven de La Experimental, San Antonio de la Cal, que pide un servicio a Ocotlán de Morelos.

 

 

 

 

 

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Aumenta la inseguridad

 

 

"Desde hace unos 15 días para acá, se han incrementado los robos, pero son de autopartes: le quitan el taxi al conductor y después lo abandonan. Se llevan las llantas, el autoestéreo, el radio de banda civil, dinero, pero el carro aparece", dijo el presidente de la Unión de Organizaciones de Taxistas del Estado de Oaxaca (UTEO), Teódulo Antonio Vásquez García.

 

 

"Es un tema delicado, pero el sábado (13) tendremos una reunión con el fiscal general del estado, Héctor Joaquín Carrillo Ruiz, quien nos ha respaldado, nos ha brindado la atención, y pediremos que estén los comisionados de las policías municipal y estatal para implementar operativos, porque desde hace unos 15 días empezaron a incrementarse los robos", mencionó.

 

 

Cuestionado sobre los homicidios, dijo: "Son pocos, unos tres o cuatro. Son casos que vamos a pedir que se aclaren, pero es baja la criminalidad, no es tan grave y los taxis se recuperan, sólo se llevan algunas partes".
 

 

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