Agencias
La historia de Freddy Armando Valencia Vargas, "El monstruo de Monserrate" es tan oscura como el número de víctimas que se encuentran en su historial.
Este asesino serial de Colombia fue responsable de la muerte de 9 mujeres ocurrida entre el 2014 y el 2014, aunque según el mismo Valencia Vargas habrían sido muchas más. Podrían superar las 100 víctimas.
Era de carácter violento
Nacido en la ciudad de Bogotá, Freddy Armando Valencia se crió en Kennedy, un popular sector al occidente de Bogotá.
Muy joven comenzó a mostrar una actitud muy violenta, por lo que sus padres decidieron que debería aprender de artes marciales, con la justificación que este estilo de pelea le podría ayudar a enfocar su vida y conseguir que controlara sus emociones.
A diferencia de otros asesinos seriales, Valencia si tuvo un grado de colegiatura alto, logrando superar el bachillerato y logrando llegar hasta cuarto semestre en la universidad estudiando ingeniería industrial.
Las malas decisiones en la vida del joven Freddy Armando Vargas hizo que consumiera en alto grado drogas como heroína y cocaína, lo cual también generó que Vargas fuera expulsado de su hogar.
Esto lo obligó a convertirse en un habitante de la calle debido su consumo constante de drogas, y durante un largo tiempo estuvo habitando los cerros orientales, específicamente el Cerro de Monserrate, de donde consiguió su famoso apodo criminal.
Las víctimas eran indigentes
Fredy Armando Valencia Vargas, ‘El Monstruo de Monserrate’, un asesino que convencía a sus víctimas, en su mayoría mujeres indigentes, de hospedarse en su casucha ubicado en el cerro La Paz, para luego pedirles favores sexuales. En caso de no acceder, las asfixiaba, violaba, descuartizaba y sepultaba en la basura.
El caso llama la atención no solo por la atrocidad y modalidad del crimen, sino porque Fredy estuvo operando en uno de los lugares más concurridos de Bogotá, al lado de la avenida Circunvalar, donde pasa hasta la caravana presidencial cada día.
Se investigó el perfil criminal de Valencia Vargas por la forma en la que pudo matar a al menos 16 mujeres sin ser descubierto.
Un día gracias al perro de una familia de recicladores, se destapó el olor fétido que daría la alerta que algo andaba mal en el cerro La Paz, ubicado al lado del cerro de Monserrate.
La familia indicó a los investigadores de la Policía que llegaron a la zona del cerro de Monserrate, buscando un sitio dónde vivir.
Cuando hicieron contacto con Valencia, éste les exigió el pago de una cuota económica por habitar el espacio que reclamaba como suyo. La familia accedió pero encontraron grandes montones de basura, los cuales removieron y donde su perro empezó a olfatear un fétido aroma.
La familia alertó a autoridades, que empezaron a encontrar los restos en descomposición de un par de personas. El caso se dio a conocer un día martes, cuando se logró la captura de Fredy Armando Valencia Vargas, un hombre de 33 años, que aseguraba ser el dueño del terreno donde se hallaron los cadáveres de siete mujeres.
Sin embargo en versiones de la Fiscalía, fue gracias a que otros habitantes de casuchas ubicadas en el mismo cerro, señalaron a Valencia como el responsable de los cadáveres que se estaban encontrando.
Para este día Freddy admitió haber asesinado a una de las mujeres, sin embargo hasta ese momento, ya se habían hallado siete cuerpos, pertenecientes a mujeres, habitantes de calle y en su mayoría entre los 18 y 22 años.
Las excavaciones continuaron y mientras la Policía sacaba las más de tres toneladas de basura en las que Valencia sepultaba a sus víctimas, al día siguiente el implicado aceptó acordarse de haber asesinado a siete mujeres. Sin embargo, para la mañana posterior ya se habían encontrado ocho cadáveres.
En interrogatorio, el capturado le manifestó a la Fiscalía que él mantenía contacto con mujeres que localizaba en la calle que veía necesitadas o que estaban buscando comida en la basura.
"A ellas les regalaba ropa, dinero, joyas, o droga a cambio de tener sexo, y las que no cumplían la palabra terminaba matándolas, además que con algunas de ellas ya estando muertas tenía relaciones sexuales", aseguraba Valencia a la Fiscalía en interrogatorio.
Las autoridades que han logrado hablar con el sujeto aseguraron que el hombre habla muy bien y articula una conversación fluida, “no como cualquier indigente”.
Sin embargo no pararon las búsquedas, oficiales de la Policía aseguraban que en la zona iban a encontrar más cuerpos, así que gracias a que el ahora llamado ‘Monstruo de Monserrate’ accedió a indicar donde tenía ocultos más restos.
Para el día viernes ya se habían encontrado nueve cadáveres completos, todos pertenecientes a mujeres, además de un torso sin identificar y una pierna.
Luego de esto Valencia Vargas, indicó que en la zona hay ocultos siete cadáveres más.
Además, el implicado confesó que a la primera víctima la asesinó en el 2010 y se mostró feliz de haber hecho las confesiones, además aseguró que asesinaba a las mujeres porque “no le cumplían”.
Perfil criminal
En las investigaciones de la Policía se estableció que Fredy Armando Valencia Vargas fue un estudiante universitario. Además, los agentes que tuvieron la posibilidad de hablar con él, afirmaron que el hombre no habla como un habitante de calle e incluso usa términos que lo hacían parecer un personaje culto.
Valencia aseguró que a los 19 años se volvió drogadicto, debido a la muerte de su madre y el abandono de su compañera sentimental.
Sin embargo, en la versión del padre del ‘Monstruo de Monserrate’, éste era violento desde muy temprana edad, tanto así que en el colegio donde estudiaba le sugirieron inscribirlo en cursos de artes marciales.
Esteban Cruz, experto en este tipo de crímenes, explicó las características de este criminal y los hechos.
Mencionó que características como la misoginia u odio a las mujeres, tratar como objetos a las víctimas y no sentir culpa al justificar sus actos, son comunes en muchos asesinos en serie como Valencia.
La psicopatía es transversal a la mayoría de estos sujetos, así pues ellos son manipuladores y demagogos, además no sienten culpa, ni miedo.
Cruz muestra como Valencia lograba manipular a sus víctimas, darles paseos por el centro de la ciudad y convencerlas de llegar hasta su casa, además cómo empieza a cambiar su discurso e intenta manipular a las autoridades con sus declaraciones.
“Así como han aparecido muchos cadáveres, es probable que aparezcan muchísimos más, ésta es la forma como actúan este tipo de personajes”, explica el experto.
“Este tipo de estafa y treta se asemeja a la de psicópatas como Ted Bundy en Estados Unidos, quien también violaba mujeres, y era una persona muy hábil con la palabra y manipuladora”, menciona Cruz.
Pero éstas no son las únicas características de los asesinos en serie que encontramos en Valencia. Todo hace parte de una complejidad que enmarca la mente de un asesino en serie.
No tenerle miedo al castigo, ni sentir culpa por sus crímenes, es otro de los factores que comparte el ‘Monstruo de Monserrate’ con otros asesinos, cuando se escuchan las declaraciones del hombre, este las hace con la mayor naturalidad del caso.
Sentencia del multihomicida
Freddy Armando Valencia Vargas, "El monstruo de Monserrate", se encuentra recluido en el centro penitenciario La Picota.
En una primera instancia, fue condenado a 9 años, después aumentó a 18, por último, se estableció una condena definitoria de 36 años.
En octubre de 2020 fue absuelto del cargo de "acceso carnal violento".
