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Viviendo con el enemigo

Foto(s): Cortesía
Redacción

Refugio levanta su mirada, su ojo derecho apenas percibe la silueta de enfrente, el dolor le impide abrirlo por completo, el resto del cuerpo también lo tiene adolorido, otra vez, se le pasó la mano al Pepe, su pareja.

 

Las cuatro paredes en las que se encuentra, han sido mudos testigos de las constantes palizas que su “hombre” le ha acomodado al paso de los años, a los cuales, al parecer, ya se ha acostumbrado.

 

 

Sus manos y brazos, los siente inútiles, “traté de defenderme pero fue en vano, él es más fuerte...no lo dejo porque, qué será de mis hijos? él bien que mal me da unos centavos cuando cobra... si es que trae algo a casa, trabaja de albañil, desde que era joven, creo que ya no me quiere como antes”.

 

 

Su rostro parece ser sacado de una película de terror, como es su vida, esperando en Dios para que llegue bien, “antes era más cariñoso conmigo y con los niños, pero ha cambiado mucho, se enojó conmigo porque le pregunté si andaba de perro con otra, pues como ya no me da todo completo, él dice que gasto mucho”.

 

 

“Mis comadres y vecinas ya me han dicho que lo deje, que no vale la pena vivir de esta manera, y tienen razón, pero ¿A dónde voy a ir con mis tres hijos? No me van a aceptar en cualquier casa para trabajar de lo que sea, sé hacer de todo”, reconoce.

 

 

Jashive Valencia de los Santos, directora del Centro de Justicia para las Mujeres (CEJUM) de la Fiscalía General del Estado, sobre este y otros miles de casos, mencionó que “primero se tiene que hacer prevalecer los derechos de los niños, niñas y adolescentes, para lo cual existen protocolos internacionales que defienden lo que es el interés superior de los infantes, para tener una vida sana, alimentación, educación, respeto, amor”.

 

 

Indicó que lo que parece algo muy sencillo es una situación grave, “se debe crear conciencia en las parejas en el hecho de que, aún cuando esa relación termine entre ellos, es una obligación como padres, el proporcionar a estos niños, una infancia y adolescencia a salvo”.

 

 

Ya que, una cosa es que, la relación de pareja termine y otra, que los derechos de los niños se suspendan, cuando existen medidas legales para hacer valer los derechos de los pequeños.

 

 

Explicó, “esto se hace mediante un juicio de alimentos, donde se vea lo de la pensión alimenticia que estos niños tengan, en el que el juez estará determinando cuánta es la cantidad que deben proporcionar para la alimentación, educación”.

 

 

Sin embargo, esto es muy complejo, porque solamente se puede dar este pago de pensión alimenticia cuando la autoridad tenga los elementos de dónde obtener esa pensión alimenticia, ¿Qué pasa si un hombre no se encuentra en una nómina, si no tiene un sueldo que esté laboralmente registrado?

 

 

Existen personas que se dedican a trabajar de manera independiente y a realizar actividades donde no se les puede comprobar a cuánto asciende su salario, “esto pone en un predicamento a las mujeres y a los mismos jueces, por que a veces, para atender bien los derechos de los niños y los adolescentes, las mujeres nos podemos poner hacer cuentas de cuánto se necesita, porque esto sorprende casa, vestido, sustento, pero también cuestiones médicas, que no solamente cubren las instancias públicas”.

 

 

Por lo que primero es ser muy conscientes en el momento de tener esta responsabilidad como padres, “porque si las cosas no funcionan como esperaban como adultos, si podemos traer una gran incertidumbre en los derechos de los niños, ya que es nuestra obligación como padres hacerlo, no es un obsequio el que estamos haciendo”.

 

 

Abundó, “sí podemos iniciar acciones legales, porque este es un tipo de violencia, es más, no hace falta ni que lastimen a la mujer ni a los niños, simplemente con el hecho del abandono ya es un tipo de violencia psicológica, patrimonial, conductista, en lo que se tiene que hacer es una violencia económica gravísima, porque los está dejando en el desamparo”.

 

 

Razón por la que se tienen que iniciar los procesos legales que son de índole familiar, civil, para salvaguardar los derechos de los niños que procrearon.

 

 

Aseguró que el CEJUM no solamente asesora y protege a las mujeres en el aspecto penal, ya que cuando se dan situaciones de índole civil y familiar, que además van de la mano, cuando una mujer denuncia.

 

 

Refirió “en primera, cuentan con un acompañamiento de las abogadas que tenemos adscritas, quienes las acompañan y les dan esa asesoría a los juzgados pertinentes, para realizar este tipo de gestiones, entonces, se les asesora, se les analiza la situación, todos los trámites son gratuitos y las derivamos también a las defensorías de oficio que se encuentran en los juzgados”

 

 

Además de que tienen terapias psicológicas grupales, tanto para ellas como para los niños, los cuales les ayudan a salir emocionalmente de esta brecha, porque es muy difícil, ya que de esta situación económica también deriva en violencia física”.

 

 

“Las mujeres no tenemos que tolerar ningún tipo de maltrato, por parte de una figura masculina, no podemos estar cerca de un maltratador, que en cualquier momento puede está poniendo en peligro nuestra vida y la de nuestros hijos”, concluyó.

 

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