Un personal de origen salvadoreño, que fue atacado a golpes en la zona del mercado de abasto al defender a su patrón cuando iba ser asesinado, vivió horas de terror escondido debajo de un camión, y después diez horas en la Catedral de la ciudad de Oaxaca en espera que sea aceptado en un hospital porque no había persona responsable para ser trasladado.
José Luis M.R., indicó que hace unos días llegó procedente del Salvador, en su trayecto por llegar a los Estados Unidos y encontró trabajo en la zona del mercado de abasto por ser parte de la seguridad de un comerciante.
A las 21 horas del domingo, sujetos que portaban armas de fuego llegaron para tratar de asesinar a su patrón, pero decidió defenderlo y por lo cual fue golpeado y amenazado con un arma de fuego en la cabeza.
Un migrante salvadoreño se refugió en la Catedral de #Oaxaca luego de haber sido golpeado en la Central de Abasto, debido a que no tiene familiares, no han podido trasladarlo a algún centro hospitalario. En tanto, ya se comunicaron con el cónsul de el Salvador. pic.twitter.com/Ds6cJ13rFZ
— Noticias Oaxaca NVI (@nvinoticiasoax) May 2, 2022
“Me golpearon, me pusieron el arma en la cabeza, pero cumplí porque se salvó mi patrón”, expresó.
José Luis dijo que pasó parte de la noche y madrugada oculto debajo de un pesado camión para evitar que lo buscaran y asesinaran.
Cuando iba amaneciendo, José Luis, caminó al centro de la ciudad y al abrir la catedral decidió meterse para refugiarse y se quedó dormido en una banca en la capilla del Santísimo.
A las 10:45 horas, el personal de la catedral pidió ayuda de la policía y personal paramédico, arribando Juchith Treviño, que lo valoró y confirmó que era necesario trasladarlo a un hospital.
Pero de ahí empezaron a pedir ayuda para el traslado, ya que ninguna ambulancia quería hacerlo porque en los hospitales para aceptar a una persona lesionada deben llevar a un responsable.
Las horas pasaron y a las 16 horas, el personal del consultado arribó al lugar para apoyar al centroamericano y ser canalizado a un hospital, tras varias horas de pasar en una banca de la catedral en espera de atención médica.
