Tomás Martínez
“Fue una decisión del pueblo, ellos cachetearon al síndico y poder sacar al detenido de la cárcel, estaban muy enojados”, dijo una habitante de la comunidad de Santa María El Tule tras el linchamiento del presunto ladrón Margarito A.C., de 44 años de edad y quien perdió la vida cuando recibía asistencia médica en el hospital general Aurelio Valdivieso.
En la comunidad donde se ubica el milenario árbol del Tule, las personas realizan sus actividades con aparente normalidad, pero no se observa seguridad y en la comandancia de la policía municipal solo una integrante de la corporación atiende.
“No se encuentra el síndico municipal, no tenemos director de la policía municipal”, reveló.
Pero en la población aseguran que ya estaban cansados de los robos, ya que a diario reportaban un atraco.
“Se llevaron bombas, los campesinos a diario reportaban que les robaban las bombas en los pozos, también motocicletas, tanques de gas y otros objetos; y ya era insoportables los atracos”, dijo una comerciante del lugar.
“Tocaron las campanas y el pueblo reaccionó, fueron porque ya estaban enojados y al ver al detenido confirmaron que era el mismo que aparecía en varios videos de las cámaras de vigilancia y era quien cometía los robos”.
La mujer que se dedica a la venta de productos en la explanada municipal dijo que la comunidad es tranquila, pero ese día reaccionaron y en cuestión de minutos se reunieron para consumar el linchamiento.
Precisó que el síndico municipal fue cacheteado y le dijeron que si no dejaba que lincharan, él iba a pasar. “Las autoridades municipales fueron rebasadas y la población dijo que ellos iban a responder por todos, no hay culpables, ya que todo el pueblo lo es”, agregó.
Margarito fue detenido a las 16 horas del domingo, pero a las 20 horas las campanas del templo de la comunidad sonaron para llamar a cientos de habitantes.
La explanada municipal se llenó y antes de las 21 horas lo sacaron de la cárcel municipal y empezaron a golpearlo, le rociaron gasolina y quemaron.
Llega la PolicíaUn convoy de la Policía Estatal acudió y rescató al hombre que fue trasladado al hospital civil, donde falleció la tarde del lunes.
Margarito había dicho que es originario de Miahuatlán de Porfirio Díaz, pero aún se espera que reclamen el cuerpo sin vida, en tanto de los presuntos responsables no hay indicios de su identidad.
