Las lluvias registradas en las últimas semanas dejaron baches en toda la avenida Oaxaca y parte de la carretera federal 190, hasta el crucero de Viguera.
Los baches, dicen automovilistas, se multiplicaron e hicieron más grandes, debido a las obras que se realizan en esas dos vías que son la salida principal de la ciudad hacia la zona de Etla y capital del país.
Benito utiliza todos los días esa via de comunicación. Vive cerca del crucero de Hacienda Blanca y es propietario de un vehículo compacto.
Menciona que hasta hace unos días, la carretera federal y la avenida Oaxaca eran su principal ruta para llegar a la zona de Cinco Señores, donde labora como empleado de un despacho contable.
“El tráfico era algo normal en las noches, ya que yo salgo a las 7:00 de la casa y regreso después de las 20:00 horas, pero desde que empezaron las obras del metrobús, comenzó a hacerse mayor (el tráfico) desde el monumento a la Madre hasta el crucero de Brenamiel”, relata.
Una vez que se concluyó con ese tramo, continúa, siguieron de Brenamiel a Viguera, luego vino lo del problema con los maestros y la obra quedó paralizada por varias semanas, hasta principios de agosto, cuando reiniciaron los trabajos.
Llegaron las lluvias
Por si fuera poco, la obstrucción de un carril y en tramos hasta dos carriles de la carretera, comenzó a provocar un intenso caso vial en esa zona en las horas pico.
Benito cuenta que prácticamente ya se estaban acostumbrando al tráfico, ya que en lugares quedaba abierto un solo carril, pero llegaron las lluvias y los baches aparecieron como arte de magia.
“El primer bache se formó en el carril con dirección a Viguera, en el crucero del “PRI” justo debajo del puente peatonal”, detalla.
Al parecer, la constructora encargada de la obra realizó un corte a todo lo ancho de la carretera para la conexión eléctrica, sin embargo, no fue reparado de manera correcta y apareció un bache.
“Era enorme, se atoraba toda la llanta y si lo agarrabas con exceso de velocidad, seguro se quedaba tu amortiguador o dañabas otra pieza”, cuenta.
Automovilistas y ciclistas también corren peligro por los baches.
Esto, provocaba que el tráfico se detuviera y comenzaba el congestionamiento vial en las horas pico o en la noche, ya que apenas pasabas el tráfico, los autobuses urbanos ocupaban uno o dos carriles para ingresar a la gasolinera.
Además de los baches “normales” o comunes”, en el siguiente cruce, donde se ubica el puente peatonal, realizaron un corte de pavimento en los dos carriles de la avenida Oaxaca por una obra de drenaje.
Al tratar de rellenar la obra, lo hicieron únicamente con tierra, por lo que a la primera lluvia, se llevó la tierra y quedó la zanja de unos 10 centímetros de profundidad en ambos carriles, lo que provocaba congestionamiento vial.
Lo mismo ocurrió en el cruce de Santa Rosa, precisamente frente a la tienda Meraz, donde a la fecha la obra continúa y provoca que la circulación sea lenta.
Recorrido hasta en una hora
Myriam, ama de casa, recorre la misma vía, del crucero de Viguera a la calzada Madero, donde atiende una local de venta de perfumes y regalos.
“Antes hacía de 25 a 30 minutos en ese trayecto; ahora, con las obras y los baches, casi llego en una hora, pues el crucero de Viguera está intransitable con los baches que se formaron en todos los carriles, luego la obra, que ahora está en el carril con dirección hacia el centro”, señala.
Relata que hace unos días, por imprudencia de unos taxistas que se carrereaban por ganar el pasaje en el crucero de Pueblo Nuevo, cayó en un bache, el cual dañó la llanta y el rin de su vehículo.
Los baches se forman en todos los carriles.
“La llanta estuvo a punto de reventar y el rin se llevó un golpe; por ese ‘descuido’ gasté casi 800 pesos: 600 de la llanta y en una vulcanizadora me cobraron 200 pesos por enderezar el rin, que en caso de que se hubiera dañado por completo, habría gastado otros 400 pesos”.
Accidentes por alcance
Elementos de la policía vial consultados, señalan que los baches, además de causar daño al vehículo, también son producto de accidentes por alcance.
“Muchos conductores no saben que hay baches y vienen con exceso de velocidad; cuando el auto de adelante se detiene para pasar el bache, el de atrás ya no logra frenar y se da el choque, lo que representa un gasto extra”.
Lesiones cervicales
El paramédico del Cuerpo de Bomberos y director de Protección Civil de la Villa de Etla, Miguel Oswaldo Parada Ayuso, menciona que “caer” en un bache con exceso de velocidad puede provocar lesiones cervicales en los ocupantes del vehículo.
“Hemos atendido personas con esguince cervical, así como contractura muscular en cuello y contractura en músculos de la espada, las cuales deben atenderse de manera oportuna con un especialista o pueden quedar secuelas” menciona.
Los baches provocan choques por alcance, señalan agentes de vialidad.
Recomienda a los automovilistas y acompañantes portar el cinturón de seguridad, ya que éste puede prevenir algunas lesiones.
Daños cuantiosos
Joel, mecánico con muchos años de experiencia, indica que los daños a la suspensión del vehículo pueden ser severos, dependiendo del tamaño del bache y la velocidad con la que se circula.
“En el auto, la parte de la suspensión más afectada son las rótulas y beletas, que son las que resienten y en algunos casos reciben el impacto del golpe. Muchas se dañan en el momento o más adelante, pero el daño es fuerte”, precisa.
Luego, sería la vida útil de los amortiguadores, seguido de las llantas y rines dañados.
Un servicio de suspensión va de los 700 pesos hasta tres mil o cuatro mil pesos, según el modelo del auto.



