Durante el fin de semana del 26 al 28 de diciembre, la autopista Barranca Larga–Ventanilla, que conecta la ciudad de Oaxaca con la Costa, registró varios accidentes graves que dejaron personas lesionadas y evidenciaron la falta de seguridad en la vía. El sábado 27 se reportaron dos percances: un choque por alcance en el kilómetro 4 que obligó a cerrar la circulación en ambos sentidos y un impacto de una unidad tipo Sprinter contra la defensa metálica en el kilómetro 25, con un saldo de cinco personas lesionadas. El domingo 28, otro choque dejó heridas a tres mujeres, mientras que el viernes 26 se registraron incidentes menores que también afectaron el tránsito.
Automovilistas denuncian que los tramos en reparación se encuentran prácticamente abandonados, con señalización limitada a conos naranjas y sin presencia de personal de Caminos y Puentes Federales (Capufe) que regule el paso o atienda emergencias, especialmente durante los fines de semana. En zonas con derrumbes y tierra suelta que invaden carriles, los conductores avanzan de manera improvisada, aumentando significativamente el riesgo de nuevos accidentes, mientras que el peaje de 234 pesos sigue cobrando sin ofrecer garantías ni apoyo a quienes transitan por la carretera, mucho menos servicio de sanitario para los viajeros.
