El relevo de poderes municipales el domingo pasado, en condiciones de tranquilidad, "es un signo muy alentador de que los oaxaqueños no quieren más inestabilidad y violencia, y de ello, tenemos que felicitarnos", expresó el arzobispo José Luis Chávez Botello.
"El histórico acontecimiento sin saldos lamentables, es también una señal muy esperanzadora de que María, la Madre de Jesucristo, está caminando a nuestro lado en la ruta hacia la reconciliación y la paz", señaló en breve entrevista.
Luego de participar en la celebración eucarística con motivo de los 50 años de ministerio presbiteral del sacerdote Guadalupe Ignacio Cervantes Montes, monseñor Botello, dijo que "el reto es mantener esa tranquilidad en toda la vida política y social de Oaxaca".
Para lograrlo "es necesaria la suma de esfuerzos de los tres niveles de gobierno y de la sociedad", señaló el Arzobispo de Diócesis de Antequera Oaxaca, entrevistado en el templo de la Divina Providencia, de la que es párroco el sacerdote Cervantes Montes.
Explicó que el gobierno por sí solo, difícilmente puede con esa responsabilidad: "Para la construcción de la reconciliación social y la paz, es necesario que cada ciudadano aporte la parte de que le corresponde".
El arzobispo expresó lo anterior, luego de que el mandatario Alejandro Murat expresó su reconocimiento a todos los partidos políticos por su aportación en la transición democrática de Oaxaca, y por que junto con el gobierno estatal lograron un saldo blanco en la toma de posesión de las autoridades municipales.
En sus reflexiones, el jerarca de la Iglesia Católica de Oaxaca, señaló que este nuevo año constituye una valiosa oportunidad para abonar a la armonía, la unidad, el trabajo y la paz: "La Iglesia Católica, desde su responsabilidad como promotora del bien común, seguirá coadyuvando por un Oaxaca mejor".
