Pasar al contenido principal

Tata Bartolomé abrió surco en la Iglesia

Foto(s): Cortesía
Octavio Vélez Ascencio

El quinto arzobispo de Oaxaca, Bartolomé Carrasco Briseño encabezó en la región Pacífico Sur a un grupo de obispos profetas que dejaron huella no solamente en el ámbito religioso, sino también en el civil, afirmó ayer uno de sus discípulos, el sacerdote Eleazar López Hernández.


Durante el panel El Legado de Don Bartolomé Carrasco para la Iglesia de hoy, que se celebró para conmemorar el 20 aniversario de su fallecimiento, el presbítero, miembro del equipo coordinador del Centro Nacional de Ayuda a las Misiones Indígenas (Cenami), expuso que el llamado Hijo del Surco se puso al frente de esa provincia eclesiástica para promover una perspectiva episcopal de gran importancia en la Iglesia mexicana, al lado de grandes pastores como Samuel Ruiz García, José de Jesús Clemente Alba Palacios, Arturo Lona Reyes, Hermenegildo Ramírez Sánchez, Miguel Ángel Alba Díaz, Raúl Vera López y otros, en defensa de los pueblos indígenas y campesinos.


“En esos tiempos, decía: dentro de nuestra estructura de nuestra sociedad actual, el pueblo pobre –el indígena, el campesino, el obrero, el desempleado–, está reducido en su dignidad y en sus derechos humanos, porque hay un proyecto de sociedad que se construye sin él y tal parece, contra él”, asentó.


Expuso que la beligerancia de los pueblos indígenas, campesinos, maestros y trabajadores en las ciudades fue atribuida por los poderosos de México de manera inmediata y sin pruebas a la acción pastoral de la Iglesia.


Persecución


“Esto, trajo consigo ataques, calumnias, persecución y amenazas a estos pastores, tanto de las autoridades gubernamentales, como de las eclesiásticas. Don Bartolomé lo expresaba con estas palabras ‘nuestra voz profética empezó a ser causa de molestia para algunos poderosos del sistema y por desgracia, también para algunos miembros de la Iglesia. Empezaron a señalarnos como disidentes del conjunto episcopal y como pastores afectados por el virus del marxismo’”, anotó.


Subrayó que las agresiones no cesaron, porque el entonces delegado apostólico Girolamo Prigione envió a un arzobispo coadjutor a Carrasco Briseño con facultades especiales, como después hicieron  lo mismo con los obispos Samuel Ruiz García y Arturo Lona Reyes.


Sin embargo, destacó que Carrasco Briseño cargó con dignidad la cruz del martirio hasta el final, pues al cumplir los 75 años de edad renunció y se refugió en el santuario de Guadalupe de esta ciudad, donde siguió iluminando con su sabiduría, teñida de una vida austera, sencilla y alegre.


El Tata –aseveró–, “fue un hombre sencillo, pero extraordinario, un pastor de la periferia con olor a oveja”.


La Teología India


El sacerdote, uno de los principales impulsores de la Teología India en Latinoamérica, dijo que Carrasco Briseño, como en el caso de otros grandes personajes de los recientes, es realmente un santo sin ser canonizado, a la par de los obispos Oscar Arnulfo Romero, Enrique Ángel Angelelli, Juan José Gerardi, Leonidas Eduardo Proaño, Samuel Ruiz García y otros, quienes caminaron o aún deambulan en la Iglesia.


“En consecuencia, no debemos sucumbir ante el mal que aún persiste entre nosotros, pues Dios no nos ha dejado huérfanos, ni abandonados de su mano, pues él sigue construyendo su reino entre nosotros”, apuntó.


Murió entre mis brazos


En el panel, el obispo emérito de la Diócesis de Tehuantepec, Arturo Lona Reyes, hizo un repaso de su amistad y de su relación con Carrasco Briseño, entonces obispo de Huejutla, cuando se desempeñaba como vicario general en esa jurisdicción eclesial.


Y contó que acudió a visitarlo en el Santuario de Guadalupe de esta ciudad pocos días antes de su fallecimiento.


“Me hablaron a Tehuantepec y me dicen ‘Don Bartolomé ya está bastante enfermo y quiere verlo’. Entonces vine a verlo y me dijo ‘me voy contento’, pero ya estaba grave y murió en mis brazos. Fue un momento amargo para mí”, relató.


En el panel, también participó el también sacerdote José Rentería Pérez y la religiosa Ana Luisa Prieto Valdés, así como las activistas sociales Beatriz Ramírez Caballero y Ana María García Arreola.

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.