Oaxaca.- "La jerarquía católica de Oaxaca no discrimina a los miembros de la comunidad lésbico-gay, lo que rechaza es la legalización de matrimonio en parejas del mismo sexo, porque es una degradación de los valores morales y un atentado a la esencia de la familia, sustentada en la unión de un hombre y una mujer", dejó en claro el sacerdote Guadalupe Barragán Oliva.
Luego de oficiar la misa dominical en la Catedral Metropolitana de Oaxaca, en ausencia del arzobispo José Luis Chavez Botello, el sacerdote respondió así a una docena de jóvenes de la comunidad lésbico-gay, que frente al recinto religioso exigieron la Iglesia católica "deje de atacarlos con actitudes homofóbicas".
En la despejada plancha de la Alameda de León, y ante la mirada de curiosos, los manifestantes, lesbianas y afeminados, levantaron en lo alto pancartas de colores con leyendas como: "¡No te metas con mi cucú!" y "Ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio".
La manifestación pacífica de los jóvenes encabezados por Vilma Katt, permaneció en el exterior de la Catedral, durante el desarrollo de la misa oficiada por Barragán Oliva, vocero oficial del Arzobispado oaxaqueño.
Que quede claro: "La iglesia no discrimina a nadie". "Si así lo entienden esos jóvenes, allá ellos", dijo el sacerdote, y reforzó que la Iglesia Católica, como institución promotora del bien común, siempre estará a favor de la familia. Es decir, de la familia original y tradicional, integrada por padre, madre, hijos y abuelos. Sin esta familia no hay una real sociedad, precisó.
"Desde la Iglesia Católica, apoyamos y apoyaremos siempre que se respete lo que Dios creó: la Unión de un hombre y una mujer para amarse, respetarse y perpetuar la especie.
En alusión a los matrimonios entre personas del mismo sexo, el sacerdote Barragán apuntó que "con este tipo de corrientes disminuirían las próximas generaciones".
"Estamos ante un signo de decadencia de los valores morales, manifestó el presbítero, originario de Guadalajara,,y consideró necesario orientar a este tipo de jóvenes "para que no renieguen de Dios, sino se reencuentren con él".
