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Morelos se postró ante la Virgen de la Soledad en Oaxaca

Foto(s): Cortesía
Octavio Vélez Ascencio

Para ofrecer su pleitesía y agradecer su protección en la batalla, el general José María Morelos y Pavón acudió con todos sus oficiales y tropas, el 18 de diciembre de 1812, al templo de la Virgen de la Soledad, después de derrotar a las fuerzas realistas y ocupar la ciudad de Oaxaca.


Incluso, el generalísimo, un sacerdote que se sumó a la insurgencia convocada por Miguel Hidalgo y Costilla, nombró a la hora Patrona de los Oaxaqueños como la Capitana de los Ejércitos Insurgentes.


El fallecido cronista de la ciudad de Oaxaca, Rubén Vasconcelos Beltrán contó que Morelos se postró ante la Virgen de la Soledad para dar gracias por sus bendiciones en el campo de guerra e incluso, dejó como regalo un pequeño cañón.


“Hidalgo encabezaba el movimiento de independencia nacional con la Virgen de Guadalupe, pero Morelos toma a la Virgen de la Soledad como su patrona al ver que el pueblo de Oaxaca tanto la veneraba desde esa época”, refirió.


El también historiador, dijo que el generalísimo también aprovechó su visita al templo de la Virgen de la Soledad, para convenir días después una reunión de todo el episcopado en la Catedral y así se sometiera a los designios de la Junta Nacional Revolucionaria.


A su vez, el ex rector de la ahora Basílica Menor de la Soledad, Álvaro Gómez Hernández subrayó que Morelos al llegar a Oaxaca estaba casi obligado de acudir al templo para darle gracias a la Virgen.


“Al estar en Oaxaca, no podía hacer otra cosa más que acudir al templo y rendirle culto a la santísima virgen por haber derrotado a las fuerzas realistas, porque Morelos tomó las armas sin dejar de ser sacerdote”, apuntó.


La Patrona de Oaxaca


El 18 de diciembre de 1620, un arriero procedente de Veracruz, con rumbo a Guatemala, notó al llegar a Oaxaca, que en su recua había una mula más.


Al pasar por la Ermita de San Sebastián, el animal cayó al suelo, vencido por la carga que traía.


El arriero intentó levantarla en varias ocasiones, pero no pudo y dio aviso a las autoridades para evitar algún castigo.


Cuando se retiró la carga, la mula se levantó y murió al momento. Entonces, la carga fue revisada y ahí fue encontrada la imagen de la Virgen, acompañada de un Cristo y un letrero que decía "La Virgen al pie de la Cruz".


Ante este suceso, el obispo Bartolomé Bohórquez ordenó que en el lugar se construyera un santuario en honor de la divinidad.


En esos años de la colonia, comenzaron a llegar peregrinos y enfermos con fe y esperanza para curar sus males y aflicciones, y así, con el paso de los años, surgió el culto por la Virgen de la Soledad, la Patrona de los oaxaqueños.

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