El Obispo de la Prelatura de los Mixes de María Auxiliadora, Salvador Murguía Villalobos llamó a los católicos a invitar a sus hijos a hacer experiencia, pues no es lo mismo hablarles y obligarles a hacer el bien a los demás, que llevarlos a ver la realidad de quienes sufren, de quienes no tienen nada, de quienes viven feliz sin cosas y quienes son los más abandonados.
En un mensaje, el religioso salesiano expuso que la tarea educativa es siempre una tarea inacabada e imperfecta, porque siempre necesita estar caminando y dando pasos firmes.
Por eso, subrayó que en ese camino se requiere invitar a los jóvenes a hacer experiencia, pues no es suficiente en la vida darles conocimientos, ni menos suficiente decirles sus tareas y peor marcarles como obligación.
“Es más conveniente llegar a tocar el corazón de la persona junto con sus deseos”, asentó.
De esta manera, destacó que una buena tarea educativa es invitar a los hijos, a los muchachos y a los jóvenes a hacer experiencia, pues no es lo mismo pedir a los hijos ser generosos a invitarlos a abrir su corazón y compartir sus cosas y juguetes personales con quienes no los tienen y compartir su tiempo y su vida con ellos.
“Es como si fueran echando en una mochila todo una serie de conocimientos, para que cuando llegue el momento ir sacando, uno por uno, todo aquello que se ha transmitido y hacer un juicio sobre ello”, anotó.
Mencionó que muchas personas llamadas por Dios a hacer experiencia del amor de Dios fueron invitados para ofrecerla a los otros y su deseo los volvió creativos.
“Hay infinidad de ejemplos que son interminables de narrar, desde alguien que ayuda a los pobres, otro más que siendo dueño de un restaurante un día a la semana prepara de comer para los pobres y les atiende como señores, o quien va un día a la semana y visita los barrios pobres de la ciudad”, enfatizó.
