El arzobispo de Antequera-Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos llamó ayer a los católicos no olvidarse que en Nuestra Señora de La Soledad tienen madre siempre atenta para dar consuelo en estos momentos tan necesitados de auxilio divino a causa de la pandemia del coronavirus.
“Cuando llegan a encontrarse con ella, siempre reciben sus gracias y bendiciones”, asentó.
En la homilía de la misa de culminación de la Jornada Académica y de Reflexión por el Cuarto Centenario del Culto a Nuestra Señora de La Soledad, el mitrado sostuvo que la Basílica Menor es un lugar especial para los oaxaqueños por su gran fe y oración, pero también de muchas lágrimas porque llegan a contemplar a la bendita imagen y sobre todo, a platicar a la madre de Dios sus vivencias, sus preocupaciones y sus angustias.
“Aquí, lloran sus desgracias que les han pasado, sus miserias y sus pecados, para pedir piedad y misericordia. Y siempre encuentran consuelo quienes llegan con actitud humilde y sencilla, porque salen fortalecidos, pues Nuestra Señora de La Soledad, se encarga de interceder y alcanzar la gracia en favor de quienes se ruega”, asentó.
Por eso, pidió a los creyentes no dudar de la intercesión de Nuestra Señora de La Soledad ante su hijo Jesucristo y hablar con ella desde el corazón, expresando sus necesidades con la seguridad de ser escuchados y salir fortalecidos, para después seguir peregrinando por la vida.
“Aquí vienen los pobres de espíritu, los que se abren a la acción de Dios, aquí vienen a decir Señor has tu obra en mí, lléname de tus gracias y bendiciones, para que les ayuden a vivir en la paz con ellos mismos, con el Señor y con todos sus hermanos”, anotó.
"Madre atenta"
De este modo, destacó que los católicos dicen tantas cosas a los pies de Nuestra Señora de La Soledad en estos tiempos, especialmente, muchas plegarias por tantos contagios y muertes por la pandemia del coronavirus, por la falta de trabajo, por la escasez de dinero y por tantas cosas vividas por el pueblo de Oaxaca.
“Pero, tenemos esa madre que siempre está atenta para dar consuelo, para acariciar como madre, para que volvamos de nuevo a su regazo, para que sintamos el amor de la madre de Dios. Es un amor hermoso, pues desde la sencillez y humildad, se podrá experimentar el amor de Nuestra Señora de La Soledad”, agregó.
Ante esto, Vázquez Villalobos convocó a los católicos dejarse buscar a Nuestra Señora de La Soledad para pedir su intercesión con su hijo Jesucristo con la seguridad de que recibirán sus caricias, su consuelo, sus gracias y bendiciones.
"Que la madre de Dios, Nuestra Señora de La Soledad, nos vaya acompañando y vaya también hacienda con nosotros una historia de fe, de amor a Dios y de respuesta generosa”, terminó.
Participan especialistas
En la Jornada Académica y de Reflexión por el Cuarto Centenario del Culto a Nuestra Señora de La Soledad, que se desarrolló en diferentes paneles, participaron como expositores especialistas e investigadores de la Universidad Pontificia de México, de la Universidad Iberoamericana, de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, del Centro Cultural San Pablo y de la Biblioteca Fray Francisco de Burgoa.
