Con un llamado a la reconciliación, y de rechazo a la violencia, el Vicario general de la Arquidiócesis de Antequera Oaxaca, Francisco Reyes Ochoa, encabezó la celebración religiosa en honor a la Virgen del Rosario, venerada interrumpidamente desde hace 79 años.
El acontecimiento que congrega año con año a cientos de familias del antiguo barrio del Rosario, se celebró nuevamente en la cuarta calle de Abasolo, que fue cerrada a la circulación vehicular, y dio inicio en el amanecer de este domingo con las tradicionales mañanitas a la diminuta figura de María, en su nicho, y copada de decenas de ramilletes de flores multicolores.
El antiguo barrio del Rosario despertó con oraciones, cantos, aplausos, música y estallido de cohetones en honor a la Virgen, donada hace cincuenta años por Dolores Peralta, integrante de una familia muy apreciada en el barrio.
El también párroco del Barrio de Jalatlaco, Francisco Reyes Ochoa, llamó al fortalecimiento de la fe, a la reconciliación y la paz, y subrayó que la violencia es la ruta más corta, pero equivocada para dirimir nuestras diferencias y resolver nuestros problemas.
Humberto Alonso Chávez, integrante del comité organizador de los festejos en honor de la Virgen del Rosario, explicó que su abuelo Porfirio Zavaleta Moreno, quien falleció en 1987, fue uno de los fuertes impulsores de los actos de culto multitudinarios a la Inmaculada.
Era amigo de doña Dolores Peralta, a quien convenció para que donará en 1966 la imagen que estamos venerando este domingo, explicó. A diferencia de la escultura antigua, que era de yeso, la actual es de madera, aunque de menor tamaño.
De acuerdo con los datos históricos en poder del comité organizador, Dolores Peralta se llevó la escultura antigua para restaurarla y luego colocarla en un sitio especial del altar de su vivienda.
En tanto, la nueva escultura se volvió una virgen peregrina, porque permanece por temporadas en las viviendas de cuarenta familias respetables en el barrio del Rosario.
