Pasar al contenido principal

Aconsejan eliminar el celibato del sacerdocio en Oaxaca

Foto(s): Cortesía
Redacción

Para acabar con la simulación de muchos sacerdotes de la iglesia Católica, debe eliminarse el celibato del clero y debe aceptarse la ordenación sacerdotal de las mujeres para romper con la discriminación que sufre este género por parte de la alta jerarquía clerical desde El Vaticano, expresó el investigador en sociología de la UABJO, Isidoro Yescas Martinez.


El integrante del Instituto de Investigaciones Sociológicas de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca, dijo que mientras en la Iglesia Católica excluye a las mujeres para presidir la eucaristía, la Iglesia Anglicana ha superado ese problema al conferir el sacerdocio también a las mujeres.


Salvo honrosas excepciones, expresó el sociólogo, muchos sacerdotes de la Iglesia Católica actúan en la simulación y en el doble lenguaje, porque no obstante que su ordenación sacerdotal los compromete a vivir célibes, tienen compañera sentimental y son padres de familia.


Por ello no está mal que muchos feligreses llaman padres a los sacerdotes, mientras los presbíteros en esas condiciones le llaman sobrinos a sus hijos.


Yescas Martinez agregó que los pastores de otras expresiones religiosas tienen esposa e hijos, y su vida es observada como algo normal por la comunidad.


Aclaró que el caso de los sacerdotes pedófilos y pederastas y el aparente encubrimiento que reciben éstos por parte de la jerarquía católica, es otro tema muy distinto.


A diferencia de los sacerdotes que tienen compañera sentimental e hijos, motivo de sobra para ser separados del ministerio sacerdotal, los ministros de la Iglesia Católica que cometen delitos sexuales, aparte de ser separados de su investidura clerical, deben ser detenidos, consignados y castigados con todo el peso de la ley.


Por su naturaleza, los abusos sexuales de sacerdotes contra menores, resultan inadmisibles.


Por ello, la reciente revocación del auto de libertad, apelada, al sacerdote Carlos Franco, por parte de un tribunal, resulta muy positiva para las víctimas, dijo.


El sacerdote fue detenido el 15 de julio de 2016 por la Fiscalía General de Justicia del Estado, en  cumplimiento al mandato judicial 274/2016 por el delito de violación equiparada en agravio de un joven catequista.


El otro caso se refiere al sacerdote Gerardo Silvestre Hernández, quien fue sentenciado a 16 años y seis meses de prisión, reforzó el investigador de la UABJO.


El Juez Mixto de Primera Instancia de Villa Alta, Juan Raúl Aquino Geminiano, lo encontró culpable del delito doloso de corrupción de menores de 18 años en su modalidad de inducción a actos sexuales y exposición de filmes pornográficos.

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.