Ante la crisis social y económica causada por la pandemia en los pueblos indígenas, organizaciones sociales y civiles demandaron fomentar las actividades agrícola y pecuaria, especialmente la siembra de maíz de ladera, y atención médica en las casas de salud y clínicas con medicinas suficientes.
Miguel Cruz Moreno, integrante de la Junta Organizadora del Consejo Indígena Popular de Oaxaca Ricardo Flores Magón, sostuvo que el neoliberalismo, al desmantelar el sector salud puso en riesgo a las comunidades indígenas y a los trabajadores de salud ante el gran número de contagios pues carecen de equipos de protección e infraestructura.
Expuso que el comercio artesanal y ambulante de las comunidades indígenas fue cancelado durante la pandemia, a pesar de ser su única alternativa de sobrevivencia.
Observó que buscan despojarlos de territorios para saquear recursos naturales.
Subrayó que los pueblos indígenas han resistido las agresiones coloniales a través de la organización comunitaria, la toma de decisiones colectivas en asambleas comunitarias, el tequio, la "gueza", el trueque, la mano vuelta y la "gozona", para ofrecerse ayuda mutua o solidaridad.
Planteó formar consejos de salud comunitaria de los pueblos y crear consejos indígenas de mujeres por la salud de la vida comunitaria, así como generar una nueva economía recuperando su historia e identidad colectiva y seguir con el trueque y la mano vuelta, entre otros.
También hacer uso de mercados regionales para intercambiar, a través del trueque en el plano local, estatal y nacional, recuperar el uso de la medicina tradicional comunitaria y reactivar el funcionamiento de cuerpos de topiles en las comunidades para garantizar su seguridad.
También requirió al gobierno equipos y materiales agrícolas y de ganadería, apoyo a la siembra de milpa de ladera y la aplicación de módulos de traspatio integral, sin que las reglas de operación sean una carga extra de trabajo.
Y por último, introducción del sistema de agua potable, construcción de viviendas para familias sin espacios dignos para vivir y atención médica en las casa de salud y clínicas con medicamentos suficientes.
