El presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de Vivienda (Canadevi), Carlos Guilllermo Medina Rodríguez, reconoció que el tema más complicado de resolver en la reconstrucción de las comunidades dañadas por los sismos de septiembre, es convencer a la población de que en la actualidad, los esquemas de construcción deberán ser distintos para garantizar su seguridad.
Previo a la inauguración de la 28 Convención Nacional de Canadevi, en el Centro de Convenciones de Santa Lucía del Camino y donde participaron funcionarios federales y estatales, así como los afiliados a esa gremial en todo el país, Medina Rodríguez, indicó que en este encuentro buscan alternativas que se adapten a las condiciones de las comunidades oaxaqueñas afectadas.
“La gente quiere mantener el esquema de construcción tradicional y ello, en estos momentos, puede no ser óptimo. Tenemos que cumplir con las normas establecidas para la construcción de viviendas seguras y buscaremos la forma de proyectar lo que necesitan con el mayor de los apegos a las características geográficas, geológicas, climáticas y culturales de las poblaciones afectadas”, manifestó.
Medina Rodríguez, afirmó que la Canadevi, tiene un gran compromiso con el país y en especial, con estados como Oaxaca y Chiapas, ante las afectaciones vividas por los desastres naturales recientes, por ello, aseguró que decidieron realizar en esta entidad su reunión con la que refrendan su pacto con quienes más necesitan el apoyo de todos los mexicanos.
A lo largo de tres días, dijo, analizarán las estrategias, acciones y formas de coadyuvar en la reconstrucción de las comunidades, al tiempo en que formalizarán un esquema de trabajo apegado a las necesidades reales de la población afectada.
El presidente de la Canadevi afirmó que luego de los sismos que dañaron al 95% de viviendas artesanales del Istmo, es necesario que asegure que las futuras construcciones se apeguen a las normas para la protección de sus habitantes.
“Los sismos dejaron claro que las edificaciones hechas después de la catástrofe de 1985, son las correctas y muestra de ello es que del millón 385 viviendas construídas después de ese siniestro, solo cuatro edificios se afectaron; desafortunadamente en Oaxaca las viviendas dañadas fueron de autoconstrucción, hechas de adobe hace muchos años”, señaló.
Por ello, adelantó que en las mesas de trabajo buscará que las propuestas se desarrollen cuidando los temas convenciones y tradicionales de las regiones, pero con apego irrestricto a las normas legales de protección.
